3. Evaluación de edificios de viviendas

 

    Como forma de conocer el nivel de accesibilidad de que en la actualidad se dota a las viviendas de nueva construcción se realizaron evaluaciones sobre una muestra representativa de edificios de viviendas construidos en los últimos cinco años. La metodología general de todas las evaluaciones se describe en el Capítulo 7, aunque en el siguiente apartado se revisan algunos aspectos generales y, sobretodo, las particularidades de estas evaluaciones de edificios de vivienda.

 

3.1. Evaluación de los edificios

3.1.1. Fundamentos del análisis

    Como en el resto de evaluaciones el trabajo de campo fue realizado por un equipo de Estudiantes de los últimos cursos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, a los que se impartió previamente un seminario sobre criterios de accesibilidad y su medición. La distribución de ciudades evaluadas y los detalles metodológicos se presentan en el capítulo 4. Los 473 edificios evaluados estuvieron repartidos en poblaciones de diversos tamaños como muestra la siguiente Tabla

 

Tabla.7. 1. Distribución de Edificios de Viviendas Evaluados
            Porcentajes en función del tamaño de ciudades

Tamaño de Ciudad

%

Mayores de 350.000 habitantes

27

De 100.000 a 350.000 habitantes

31

De 30.000 a 100.000 habitantes

19

Menores de 30.000 habitantes

14

Municipios Metropolitanos

9

 

    Es importante recordar que para definir el nivel de accesibilidad de los edificios de viviendas se han diferenciado tres ámbitos o espacios en los mismos (exterior, umbral e interior), en cada uno de los cuales se han analizado los elementos fundamentales que determinan la accesibilidad.

    Analizamos por separado los ámbitos o espacios analizados:

Exterior. Aproximación al Edificio

En nuestras ciudades nos encontramos con una gran variedad de formas de acceso a los edificios de viviendas, pero todas ellas pueden reducirse a dos topologías básicas:

·         Edificios situados a borde de vía de uso público.

Del total de la muestra evaluada este tipo de edificios representan el 59%.

·         Edificios ubicados en un recinto, separado de la vía pública mas de 2 m., en el que se desarrolla un itinerario que une la vía pública con el Umbral al edificio.

Del total de la muestra evaluada este tipo de edificios representan el 41%.

    Es obvio que en el primer caso, del edificio en borde de vía pública, el espacio de la aproximación al mismo no existe y por lo tanto ninguno de estos edificios serán inaccesibles por este motivo. En consecuencia los resultados de inaccesibilidad en este espacio siempre se referirán a los edificios correspondientes al segundo grupo.

    Respecto a esta segunda topología señalada, se ha evaluado, el recorrido entre la vía pública y el umbral del edificio, que presente el menor número de barreras a la accesibilidad. Es decir que si existen varios itinerarios o umbrales posibles de acceso al edificio desde la vía pública se ha elegido aquel que en su recorrido presenta el menos numero de barreras de acceso a las zonas comunes interiores del mismo y a los elementos de comunicación vertical (ascensores) entre las plantas del edificio.

    Los elementos de evaluación considerados para su evaluación en el recorrido de aproximación, han sido: ancho libre de paso, cambios de nivel y tipo de pavimento.

Umbral

    Definimos el umbral del edificio como aquel espacio de transición, en el que el usuario se traslada del ámbito exterior al ámbito interior del mismo.¡

    Los elementos de evaluación considerados en esta apartado han sido: Cambios de nivel y Plano de la puerta, en el que se han estudiado los aspectos relativos a: Anchura, Tipo, Barrido de apertura, mecanismo y portero automático.

Interior. Zonas Comunes

    Traspasado el umbral del edificio nos encontramos con un espacio que se caracteriza por ser interior y de uso colectivo para los usuarios del mismo. En este espacio se desarrollan los itinerarios que comunican el umbral con los diferentes niveles de acceso a las viviendas.

    Los elementos evaluados han sido: Ancho libre de paso, cambios de nivel, ascensores y buzones.

 

 

3.1.2. Análisis de resultados

 

    Los espacios comunes de los edificios de vivienda presentan un bajo nivel de accesibilidad por la importante presencia de barreras en el umbral y en el interior mientras que el acceso desde la vía pública presenta menos problemas

    Para una mejor comprensión el análisis se ha realizado en dos niveles: en primer lugar se han analizado los resultados referidos a la totalidad de la muestra y en segundo lugar en función del tamaño de las ciudades

     A continuación señalamos las conclusiones más relevantes en cada uno de estos niveles :

RESUMEN de RESULTADOS:

 

·         Los resultados de las evaluaciones confirman que ninguno de los edificios de viviendas evaluados cumple la totalidad de criterios de accesibilidad establecidos.

·         Además, el 20% de los edificios residenciales no son accesibles en ninguno de los tres espacios analizados: acceso EXTERIOR, UMBRAL e INTERIOR de la zona común.

·         La presencia de barreras es muy superior en el interior  y el umbral que en el exterior:

o        El 96% de edificios presenta algún tipo de barrera en su interior

o        El umbral incumple algún criterio en el 83% de los casos.

o        Sólo el 29 % incumple algún criterio en el exterior

 Resultados por Tamaño de Ciudades:

             

·         El tamaño de las ciudades no parece ser muy relevante en relación con la accesibilidad de la edificación, destacando únicamente el caso de las ciudades de menos de 30.000 habitantes  donde en el 32 % de edificios de viviendas no son accesibles en ninguno de los tres espacios.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

    Entrando a analizar cuáles son las causas de esa elevada tasa de inaccesibilidad, comenzaremos por considerar la importancia que sobre el resultado final tienen algunos elementos de importancia quizá menor, pero tan exigibles como cualquier otro respecto a la accesibilidad global de un edificio. Nos referimos a los elementos manipulables. A continuación analizaremos los diversos espacios en que hemos segmentado el estudio de la accesibilidad de cada edificio, y su grado de responsabilidad en la accesibilidad global.

    

La importancia de los elementos manipulables (buzones y portero automático) en los resultados obtenidos es muy grande. Si los dejamos fuera del análisis los resultados de accesibilidad mejoran considerablemente

    La altura máxima de los elementos manipulables del portero automático y los buzones supera sistemáticamente el máximo estimado accesible (1,40 m). Sólo por estos dos motivos hay casi un 5 % de edificios que resultan inaccesibles en nuestras evaluaciones. Como muestra el gráfico 7.1., sin tener en cuenta los elementos manipulables la no-accesibilidad del interior de la vivienda se acerca al 71% de los edificios evaluados, porcentaje muy similar al que se calcula para el umbral (el 69%). Además:

·         En el umbral: el 14% de edificios de vivienda debe su no-accesibilidad exclusivamente a la excesiva altura del portero automático

·         En el interior: el 15% de edificios de vivienda debe su no-accesibilidad exclusivamente a la excesiva altura de los buzones.

 

Gráfico 7.1. Accesibilidad de los edificios de vivienda. Total muestra
En % de edificios no accesibles sobre el total de edificios evaluados.

(1). Elementos manipulables: portero automático y buzones del edificio.

Fuente: Evaluaciones de vivienda proyecto ACCEPLAN.

 

    En cambio los elementos constructivos, sobre los que es más difícil operar, presentan porcentajes más bajos de no-accesibilidad, como veremos a continuación.

    Los cambios de nivel constituyen el principal problema que hay detrás de la inaccesibilidad en exterior y umbral, con una presencia importante de rampas no accesibles en el exterior y de escalones aislados en el umbral e interior

Al margen de los elementos manipulables, un segundo grupo importante de barreras en la vivienda se halla en los cambios de nivel, que generan el grueso de la inaccesibilidad exterior, del umbral o del interior. La importancia de estas barreras se puede resumir en las siguientes cifras:

 

 

·    En el exterior: el 97% de viviendas con el exterior no accesible presenta un cambio de nivel no accesible,

·         En el umbral un 51% de viviendas evaluadas presenta algún cambio de nivel no accesible en el umbral.

·         En el interior si incluimos el ascensor como elemento para salvar un cambio de nivel interior, habrá un 71% de viviendas con un interior no accesible por el efecto de un cambio de nivel (en este 71% se incluyen los ascensores no accesibles por alguna causa)[5].

    Las causas de esa no-accesibilidad de los cambios de nivel son distintas según el espacio tratado: mientras que el grueso de las barreras en el umbral y el interior se debe a la presencia de un escalón sin alternativa accesible (92 y 78 % respectivamente), en el exterior las rampas constituyen la principal barrera (45 %), aunque no muy superior a los escalones aislados (33 %). Ver Tabla.

    En cambio los anchos de paso destacan por ser generalmente más accesibles tanto en el exterior[6]como en el interior. En el umbral un ancho de puerta insuficiente se presenta como una barrera en el 21% de los edificios evaluados.

    Finalmente el suelo en mal estado causa barrera en el exterior de un 10% de los edificios evaluados.

 

Tabla 7. 2. Los cambios de nivel y la accesibilidad en los espacios comunes de los edificios de vivienda. Total muestra
Porcentaje de elementos de los cambios de nivel que causan barrera y distribución porcentual por espacios del edificio.

EFECTO de los CAMBIOS DE NIVEL....

Exterior

Umbral

Interior

Total

SOBRE CADA ESPACIO

 

 

 

 

De 100 cambios de nivel inaccesibles

100

100

100

100

  La causa son escalones aislados en......(%)

33

92

78

77

  La causa son rampas mal hechas en....(%)

45

11

54

29

 

SOBRE TODO EL EDIFICIO

 

 

 

 

De 100 edificios inaccesibles

La causa son cambios de nivel en un  ..(%)

34

66

28

100

Debido a escalones aislados                  (%)

15

78

28

100

Debido a rampas mal hechas                (%)

52

25

51

100

 

Otras explicaciones de la tabla:

Al considerar los resultados sobre el conjunto del edificio, vemos que los cambios de nivel en el umbral son los que más afectan la accesibilidad global (66 %, debidos sobretodo a los escalones aislados), mientras en el exterior e interior el efecto es considerablemente menor (34 y 28 % respectivamente, siendo las rampas mal realizadas la causa fundamental)

Las causas de inaccesibilidad de las rampas son, por orden de frecuencia: la pendiente excesiva, la inexistencia de pasamanos y la falta de zócalo.

    Abundando en las características de las rampas, tanto en el exterior como en el interior de la vivienda las principales causas de su inaccesibilidad son el incumplimiento generalizado de los criterios mínimos exigidos en la pendiente longitudinal y la inexistencia de pasamanos y de zócalo longitudinal[7].

El plano de la puerta plantea varios problemas: su anchura, el barrido de apertura, el excesivo peso de la hoja y mecanismos de apertura inadecuados. La mitad de las puertas de entrada analizadas son estrechas o tienen un espacio libre a ambos lados de la puerta insuficiente.

    Consideramos ahora el plano de la puerta, dejando al margen otros elementos del umbral ya considerados. El plano de puerta presenta barreras en el 72% de los edificios evaluados, pero si no tenemos en cuenta la altura excesiva del portero automático -que es de menor relevancia por su fácil modificación- ese porcentaje disminuye hasta el 49 %. Los otros problemas específicos del plano de puerta son el  estrecho hueco de la puerta y un espacio de barrido a ambos lados de ella insuficiente. Este es causa de inaccesibilidad en la mitad de casos con plano de puerta no accesible y aquel en el 43% de ellos.

    Las causas fundamentales de inaccesibilidad en el interior se centran en los ascensores, con un 63% que presentan algún problema, y en los cambios de nivel (22%) salvados por escalones o rampas inadecuadas

    Como vimos, el interior de los edificios es inaccesible en el 96% de los edificios residenciales estudiados si tenemos en cuenta la totalidad de los criterios de evaluación; esta cifra se reduce al 71% si se excluye el criterio de altura de buzones en la evaluación (estos presentan inaccesibilidad en el 86% de los casos). Al ser un elemento mueble, la remoción de buzones es relativamente sencilla, aunque la modificación de la ubicación tropieza a menudo con la resistencia de los usuarios, por el miedo a un uso indebido de los mismos.

    En el caso de los ascensores es preciso señalar que en el 4% de los edificios estudiados carecen de ascensor, pese a estar desarrollados en varias plantas (mas de dos). En la siguiente tabla se incorporan los datos obtenidos.

 

Tabla 7. 3. Edificios Residenciales en altura sin ascensor
Distribución por Nº de plantas a nivel estatal

Nº Plantas del Edificio

Nº de Edificios

%

2

3

16

3

11

58

4

4

21

5

1

5

Más de 5

0

0

 

    En términos absolutos, la principal causa de inaccesibilidad se localiza en la botonera interior[8]. Como se ha comentado anteriormente, sin contar la barrera provocada por la botonera, la inaccesibilidad del ascensor se reduce significativamente (de un 63% de edificios con ascensor no accesibles a un 35%). De todos modos, una tercera parte de los edificios todavía presenta problemas de accesibilidad:

·         atribuibles al diseño propio del ascensor debido, fundamentalmente, a la estrechez del ancho libre de paso (la mitad de este 35% de edificios con ascensor inaccesible lo es debido a este motivo) y la capacidad de la cabina (12%).

·         atribuible a factores de diseño del propio edificio. Se verifica que el ascensor no accede al garaje en un 16 % de los casos.

Cabe destacar como factor añadido de inaccesibilidad en algunos ascensores, el excesivo peso de las puertas exteriores abatibles, que impiden una correcta maniobrabilidad en el uso del mismo. 

Resultados por Tamaño de Ciudades:

En municipios pequeños (menos de 100.000 habitantes) los edificios de vivienda son menos accesibles debido a la mayor presencia de barreras en el acceso exterior causadas por cambios de nivel y estado del suelo. En el umbral e interior no hay diferencias apreciables.

    Para comparar la incidencia que el tamaño de población pudiera tener sobre las condiciones de diseño y edificación de los edificios de viviendas, se ha segmentado la muestra por tamaño de municipio. Se han considerado dos grandes grupos de ciudades: por encima y por debajo de 100.000 habitantes.

 Los principales resultados obtenidos apuntan muy pocas diferencias en el umbral y el interior de los edificios, mientras que el exterior se presenta, en general más inaccesible en los municipios de tamaño pequeño que en los de mayor población. En efecto, mientras que en las ciudades más pequeñas el 40% de los edificios de vivienda presentan el exterior inaccesible en los municipios de mayor dimensión sólo lo tienen el 27% de ellas.  

    Las causas de esta mayor inaccesibilidad del exterior en ciudades pequeñas se deben a una presencia     importante de barreras en los cambios de nivel (el 40% de viviendas evaluadas en municipios menores de 100 habitantes no cumple los criterios de accesibilidad en los cambios de nivel) y en el estado del suelo. De este modo, mientras que en municipios de más de 100.000 habitantes el 7% de las viviendas presentan un suelo del exterior en mal estado, este porcentaje se eleva hasta el 15% en los municipios más pequeños.

En los municipios pequeños, la presencia de escalones aislados en los exteriores de los edificios de vivienda origina su mayor inaccesibilidad.

    La desagregación de los elementos que impiden la accesibilidad en los cambios de nivel permite ver que la presencia de escalones aislados en el exterior sin una alternativa accesible, es el elemento que provoca, en gran medida, su mayor inaccesibilidad en los edificios de viviendas de las ciudades de menos de 100.000 habitantes. En cambio, por lo que a los problemas de las rampas y desniveles se refiere los resultados no difieren significativamente según el tamaño del municipio: un 13% de los edificios situados en municipios grandes presenta rampas inaccesibles en el exterior frente al 17% en los pequeños mientras que los porcentajes de desniveles inaccesibles son del 6% y el 7%, respectivamente.

Resultados por Territorios

    Los resultados obtenidos presentan diferencias significativas si los analizamos desde la óptica territorial. Para ello agrupamos los edificios evaluados por su comunidad autónoma y comparamos las barreras presentes en cada uno de los grandes espacios analizados : Exterior, Umbral e Interior.

    Dado que la muestra no ha sido diseñada con este propósito comparativo los resultados tienen sólo un carácter indicativo. 

EXTERIOR. Los edificios de las comunidades autónomas de Andalucía (49%), Castilla La Mancha (47%) y Madrid (53%), son los que presentan mayor índice de inaccesibilidad en este espacio. El resto de CC.AA. se sitúan por debajo del 33%, con la excepción de los edificios evaluados en Asturias, Murcia y La Rioja que tienen un índice de accesibilidad del 100% en el exterior.

UMBRAL. Madrid, que representa el 9,5% de la muestra, alcanza en este caso mejores valores que el resto. Tiene un 53% de umbrales inaccesibles, muy por debajo de la media conjunto de comunidades, que superan el 80% a excepción de Navarra (71%) y Cantabria (67%).

INTERIOR Por Comunidades Autónomas, el rango de inaccesibilidad en ascensores por incumplimiento del ancho libre de paso, oscila del 10 al 20 %, destacando Madrid con un 22%, frente a Cataluña y Galicia con un 2% y un 3% respectivamente.

ACCESO A GARAJE En cuanto al acceso a garaje a través de ascensor, se mantiene un rango general de entre 10 y 20% que carecen de él. Los casos extremos son, por un lado Madrid, donde un 31% de los edificios carecen de ese acceso y por el otro Navarra, Murcia y Logroño donde todos los edificios analizados lo tenían. En Baleares sólo un 5% de los edificios carecían de acceso directo a garaje.

    Aunque estos resultados se deben tomar a título indicativo, nos ha parecido interesante incluirlos. El tamaño muestral en estas evaluaciones es amplio y bien repartido, a pesar de no haberse diseñado específicamente para un estudio territorial, por lo que las comparaciones tienen un grado de fiabilidad aceptable. Es relevante ver como los criterios constructivos, incluso en elementos tan estandarizados como puede ser el ascensor, varían de una zona a otra. Esto no puede ser ajeno a la labor de control o vigilancia de las autoridades en cuanto al cumplimiento de las ordenanzas y de la normativa. Si bien la norma específica sobre accesibilidad es reciente y dispar, garantiza unos mínimos en todas las Comunidades Autónomas como para que las diferencias reseñadas no se dieran si se observase un estricto cumplimiento de sus preceptos. 

 

 

3.1.3. Conclusiones

 

 

Exterior. Aproximación al Edificio

Los resultados nos indican que globalmente la accesibilidad exterior a los edificios residenciales puede estimarse como media-alta.

 

Los problemas son mayores en los edificios no ubicados en el borde de la vía pública, y paradójicamente se concentran en aquellos aspectos de más fácil remoción tales como: pavimentos inadecuados o pasamanos incorrectos o mal ejecutados que, sin embargo, comprometen la efectividad de aquellos otros, como las rampas, cuya presencia es fundamental para la accesibilidad y cuyo uso generalizado puede calificarse de bueno.

 

Umbral

En resumen la accesibilidad del Umbral, podemos calificarla como baja, concentrándose los problemas en aspectos de difícil remoción ya que:

 

·         El cambio de nivel que se produce en la entrada del portal tiene su origen en evitar la entrada de agua del exterior en los portales. Pero hay otro tipo de soluciones accesibles, como las que se muestran en el apartado de propuestas.

·         La seguridad en el acceso a los portales, es el origen del excesivo peso de las hojas y de la inadecuación de los mecanismos de apertura.

·         La incorrecta ubicación del Portero Automático en la entrada del portal, pese a ser un elemento de fácil remoción, presenta la dificultad de la resistencia de los usuarios a su modificación, por un posible uso indebido o riesgo de actos vandálicos.

 

Interior. Zonas Comunes

En resumen la accesibilidad del Interior en sus zonas comunes, de los edificios residenciales estudiados, podemos calificarla como media, con una concentración de problemas en unos pocos aspectos con baja incidencia en el conjunto, pero de difícil ( a veces imposible) solución y elevados costes. 

    En términos generales se constata que aquellas promociones de reciente construcción reguladas por normas urbanísticas que permite no computar como volumen edificado el semisótano (generalmente hasta una altura de 1,50 m. sobre rasante), presentan una mayor dificultad para resolver la condición de accesibilidad, con soluciones tortuosas o incompletas.

    Otro factor añadido de inaccesibilidad se plantea como consecuencia de la normativa contra incendios, que obliga en determinadas zonas del edificio a la colocación de vestíbulos estancos, lo que conlleva la presencia de puertas resistentes al fuego (RF) cuyo peso y herrajes de colgar y seguridad dificultan notablemente la accesibilidad a o desde estas áreas.

    Así mismo se constata la utilización habitual de la rampa para resolver las diferencias de nivel en condiciones de, pero su diseño suele estar condicionado por la menor ocupación de espacio posible y por una ubicación marginal en las zonas comunes interiores de estos edificios.

    En resumen

 

La accesibilidad de los espacios comunes en los edificios de viviendas que se están construyendo en la actualidad se pueden definir como:

Accesibilidad en EXTERIORES:   Media-alta

Accesibilidad en UMBRALES:      Baja

Accesibilidad en INTERIORES:    Media

 

    Se puede decir que las barreras fundamentales se encuentran en la entrada – umbral del edificio.

    El mayor incumplimiento, de la condición de accesibilidad, se produce en los municipios más pequeños, cuyas causas pueden tener relación directa con una menor capacidad de la administración pública para ejercer las funciones de control y disciplina urbanística, así como una diferente forma de vida respecto a ciudades de mayor tamaño.

    La dispersión detectada, en los distintos territorios, en cuanto al grado de cumplimiento de las condiciones de accesibilidad en los diferentes ámbitos espaciales de los edificios evaluados, nos indican la falta de rigor en la aplicación de la normativa vigente y la falta de homogeneidad en la visión de la accesibilidad por parte de los agentes actuantes.

 

 

3.2. La perspectiva de los residentes en vivienda nueva

Resultados de 141 encuestas realizadas a personas residentes en los mismos edificios evaluados. Conocer la percepción del usuario es muy importante para actuar a favor de la accesibilidad.

    Como contrapunto de las evaluaciones realizadas se presentan los resultados de 141 encuestas realizadas a personas residentes en los mismos edificios evaluados (ver Metodología en Capítulo 5). Con ellas se ha pretendido conocer la perspectiva subjetiva de las personas que recientemente han adquirido una vivienda en alguno de los edificios de nueva promoción evaluados. Estas personas, pueden ofrecer una perspectiva bien diferente, menos técnica pero más próxima a la del ciudadano medio interesado por el entorno en el que habita. Del contraste entre estos dos tipos de evaluación (la técnica y la subjetiva) pueden surgir matizaciones importantes para evitar una interpretación excesivamente dimensional o legalista de la accesibilidad que nos podría conducir a realizar propuestas poco adecuadas a la realidad. No nos conviene olvidar que la percepción del usuario es sin duda un elemento fundamental para el cambio, si este se pretende favorecer por la vía de los incentivos y la difusión y no sólo por la fuerza de las sanciones.

 

3.2.1. Elementos de análisis

    En relación con la muestra de edificios, de igual modo que las evaluaciones, las encuestas corresponden a promociones de vivienda nueva en su sentido más estricto; vivienda puesta en el mercado después de la aprobación de la normativa sobre accesibilidad en la mayor parte de los casos y que, por tanto, debería cumplir sus preceptos:

·         El 72 % promovidas entre 1997 y 2000

·         El 22 % entre 1995 y 1996, y el

·         El 6% restante en los años 1993 y 1994.

    En Apéndice se presenta la distribución geográfica de las respuestas obtenidas, que se reparten entre 40 poblaciones de todo tipo, localización y tamaño

 

Tabla 7. 1. Agregación de los residentes según problemas de movilidad
“¿Hay personas con problemas de movilidad en su hogar?”

Problemas

Total

%

Buena movilidad

100

61,3

Bebés o niños

31

19,0

Discapacitados

16

9,8

Mayores

8

4,9

Lesionados

5

3,1

Sin especificar

3

1,8

TOTAL

163

100,0

 

    A la vista de las características de la muestra (ver APÉNDICE en este capítulo), esta es muy representativa de los compradores de vivienda nueva tanto por su dispersión geográfica como por el perfil socio-demográfico de la población que ha respondido a las encuestas, la variedad en la calidad de las viviendas analizadas, o la proporción de hogares con personas discapacitadas. En relación con las características de movilidad y discapacidad de la persona encuestada o su familia, hemos agrupado en tres bloques los cinco grupos señalados, dejando fuera del análisis a aquellos que no han aportado datos sobre este particular:

       -          Buena Movilidad

-          Discapacitados

-          Con mayores o niños

    Los siguientes análisis se realizan de acuerdo a esta agrupación en la que hay 21 hogares con discapacitados, 39 con personas mayores o niños y 100 sin ninguno de los anteriores casos, grupo que hemos llamado, con ánimo simplificador, de “Buena Movilidad”.

 

 

3.2.2. Resultados

Información sobre accesibilidad en el momento de la compra

El 70% de las familias con algún miembro discapacitado se interesó por los accesos de la vivienda. Entre el resto de familias sólo se interesó el 40%.

    Lógicamente, el tipo de accesos del edificio interesa más a las familias con algún problema de movilidad a la hora de la compra de la vivienda. Un 70 % de las familias con algún miembro discapacitado se interesó por este aspecto, mientras sólo el 40 % de los hogares sin problemas de movilidad y el 45% de hogares con ancianos o niños le dieron una especial importancia.

    No obstante, sólo uno de cada tres compradores recibió información sobre características de los accesos comunes del edificio, no recibiendo mejor información sobre los espacios comunes de la vivienda los que adquirieron su vivienda con el proceso de construcción más avanzado o concluido, lo que demostraría que los constructores o promotores no consideran que se trate de un aspecto muy relevante en la comercialización de la vivienda.

Opiniones generales relacionadas con la accesibilidad del edificio

 

De acuerdo con la gran mayoría de los residentes:
Las personas con discapacidad no deben residir en viviendas especiales, sino entre los demás.
Las rampas son prácticas y deben existir siempre que hay una escalera
la accesibilidad no está reñida con la estética.

    Se incluyeron preguntas de opinión con el fin de conocer la disposición favorable o no hacia determinados elementos de la accesibilidad y el posible conflicto con otros criterios como los estéticos o económicos.

    En primer lugar se pidió una valoración de 0 a 10 según el grado de acuerdo con ciertas afirmaciones. El valor 0 equivale a desacuerdo total, el 5 a indiferencia y el 10 a acuerdo total. Los resultados en la siguiente tabla:

 

Tabla 7. 2. a. Opinión de los residentes sobre aspectos generales de la accesibilidad.

Elemento

Media

1

2

3*

1. Un portal con escaleras resulta más elegante que sin ellos

2,3

2,3

1,4

2,7

2. Las rampas son muy prácticas

8,7

8,7

8,9

8,7

3. Es mejor que los portales sean lisos, sin rampas ni escaleras

7,8

7,5

7,5

8,6

4. Al lado de una escalera debería haber siempre una rampa

9,3

9,2

9,5

9,5

5. Las rampas son más peligrosas que las escaleras

3,0

2,8

2,6

3,7

6. Prefiero las puertas de hierro forjado, aunque pesen más

3,9

4,0

4,6

3,5

7. Los discapacitados deben residir en viviendas especiales para ellos

2,6

2,6

2,8

2,5

*1= Buena movilidad; 2= Discapacitados (permanentes y temporales); 3= Mayores y niños pequeños

 

Los números son suficientemente expresivos, aunque destacamos y comentamos algunos de los resultados que se pueden extraer de la Tabla:

·         Sorprende la unidad de criterio de los hogares, que confirma una vez más que, en relación con la accesibilidad, no existe tanta diferencia de opinión entre los distintos tipos considerados.

·         Los criterios estéticos no parecen reñidos con la accesibilidad de acuerdo con los residentes. Ni las escaleras son más elegantes ni las rampas un elemento rechazable.

·         Las rampas son prácticas, deben estar presentes siempre que haya una escalera y no son –en general- más peligrosas que las escaleras, aunque entre el sector de familias con niños y mayores el acuerdo en este aspecto es algo menor.

·         La instalación de puertas de hierro y su posible consecuencia respecto al peso y dificultad de apertura que se deriva, presenta resultados menos claros. Parece que se trata de un elemento que los residentes valoran, quizá por aspectos de seguridad que se sumen a los puramente estéticos. El conflicto de intereses que hemos generado con la afirmación Nº 6 del cuadro se salda a favor de la accesibilidad pero por estrecho margen, siendo llamativo que el colectivo de familias con discapacitados es el que muestra un acuerdo mayor.

·          No hay un rechazo manifiesto –salvo excepciones- a convivir con personas discapacitadas. Del grado de desacuerdo con la afirmación 7 y de las respuestas generales sobre accesibilidad se deduciría que hay una disposición favorable a incorporar elementos de diseño universal y a que la consecuencia sea la normalización en la convivencia con las personas discapacitadas que pudiera haber en el edificio. 

Opiniones sobre el estado de los accesos e interior del edificio

En general los residentes están satisfechos con las condiciones de accesibilidad de las zonas comunes de sus nuevas viviendas. Determinadas barreras, como el escalón de la puerta de acceso o la falta de pasamanos no son reconocidas o percibidas por los residentes.

    Preguntando a los residentes sobre el estado de los accesos a su vivienda las respuestas muestran opiniones positivas de un 77%, aunque menor entre las familias con discapacitados, donde no llega al 67 %. Se puede decir que los residentes están satisfechos con las condiciones de accesibilidad de las zonas comunes de sus nuevas viviendas. Esta visión de conjunto debe ser matizada a la vista de las preguntas hechas a continuación sobre problemas concretos detectados. Es importante conocer los efectos de la llamada ‘disonancia cognitiva’ para entender que una valoración global de un bien tan importante como la vivienda recién adquirida tiene un sesgo positivo que luego se debe matizar. No obstante, podemos concluir que:

·         En general, los residentes consideran que los portales están bien adaptados a sus necesidades.

·         Al aumentar las limitaciones funcionales del usuario potencial las valoraciones bajan, especialmente en los hogares con personas discapacitadas, pero se mantienen a unos niveles relativamente buenos.

·         Al cruzar esas valoraciones con las evaluaciones realizadas por nuestros técnicos se ha comprobado que en los edificios de vivienda que tienen un escalón en la entrada el grado de acuerdo con la afirmación de que no hay problemas de acceso para una persona en silla de ruedas es de 9,4 sobre 10 Es decir, un elemento que constituye una barrera cierta para estas personas no es reconocible (visible) para la mayoría de la población. Si tenemos en cuenta que la costumbre de colocar este escalón sigue extendida entre los edificios de más nueva construcción podremos concluir sobre la importancia de “enseñar a ver” las barreras antes de tener que sufrirlas.

·         Al concretar en aspectos puntuales de la accesibilidad, como veremos a continuación, los residentes se percatan más de algunos problemas.

Identificación de problemas en el edificio

Las diferencias entre las familias con miembros discapacitados o sin ellos a la hora de identificar problemas en las zonas comunes no son grandes, excepto en la aproximación y entrada al portal. los principales problemas reseñados están en el acceso a otros servicios comunes, como garaje o trastero cuando no están comunicados por ascensor; también los desniveles y la estrechez de paso de la aproximación y acceso al portal o ascensor

 

Tabla 7. 3. : Reconocimiento de barreras en diversos espacios de la vivienda
Porcentaje de residentes que reconocen problemas de accesibilidad en cada espacio, por tipos.

Espacio

Famil. buena movilidad

Familias con discapacitados

Familias con mayores o niños

TOTAL

Aprox. calle-portal

17

52,4

18,4

22

Entrada portal

18,2

40

30,8

24,1

Interior portal

10

9,5

12,8

10,6

Ascensor

20

23,8

28,2

22,5

Salida ascensor

9,1

0

2,6

6,3

Servicios comunes

40,8

42,9

51,4

43,6

 

Aprox. calle-portal: Estamos fuera del espacio del edificio y aparecen las barreras urbanísticas y de aproximación que afectan a más de la mitad de los hogares con personas discapacitadas. El tipo de barreras reconocidas es el habitual en otros trabajos de campo de este estudio: escalones y escaleras, espacios de maniobra pequeños,  rampas inexistentes o mal hechas, etc. Las familias con discapacitados reconocen más determinados tipos de problemas, especialmente los relativos a la aproximación de la calle al portal y la propia entrada.

  Entrada portal: Al acercarnos a la vivienda cambia el tipo de problemas y los afectados. Las personas mayores y discapacitadas encuentran dificultades ahora en las puertas, el escalón habitual y, sobretodo, se señala la estrechez de los espacios de paso donde se incluye la puerta o el espacio de maniobra en torno a ella.

Portal: Una vez dentro del portal los problemas se reducen considerablemente, aunque se destaca la falta de pasamanos y los escalones y escaleras, que siguen estando presentes aunque en menor medida.

Ascensor: Es un elemento más problemático para todo tipo de residentes, especialmente por su tamaño, considerado demasiado pequeño, aunque se señalan también otras causas menos importantes o reconocidas.

Salida ascensor-vivienda: En este caso los problemas son menores, aunque hay más unanimidad en las razones: los espacios de maniobra son demasiado estrechos.

Servicios comunes: Se da el máximo número de quejas sobre su funcionalidad y accesibilidad. Quizá la consideración de estos como elementos auxiliares de menor importancia en la vida diaria haya favorecido que las barreras ahora localizadas no se hayan tenido en cuenta antes.

    Es muy destacable la unanimidad en fijar como máximo problema el que el ascensor no llegue a instalaciones importantes como el trastero o el garaje. Se trata de aspectos que pueden tener una solución previa sencilla en muchos casos, pero que pueden no considerarse como elementos que el cliente tenga muy en cuenta a la hora de adquirir la vivienda. En todo caso, las respuestas muestran que estos espacios son tan necesarios y su accesibilidad tan importante como para generar el máximo acuerdo. Un aspecto aparentemente menor y a menudo pasado por alto aparece también señalado en algunas respuestas a esta última pregunta: la altura de los buzones.

    El espacio o servicio común que más barreras acumula es el garaje (20 veces nombrado), seguido de los trasteros (18 veces nombrado).

    Quizá debamos interpretar estas opiniones de los usuarios como que los problemas principales de la accesibilidad en los edificios de vivienda se están pasando más a elementos complementarios o auxiliares a la propia vivienda, una vez solucionados los grandes problemas de las zonas de uso prioritario.

El coste de las medidas de mejora de accesibilidad en el diseño del edificio no es importante según opinan los residentes.

    Un aspecto a conocer es si las mejoras de accesibilidad se pueden percibir como una carga económica para las personas sin problemas de movilidad. Mediante una pregunta específica se ha querido conocer esta percepción, y los resultados muestran que un 90 % de los residentes opina que las mejoras de accesibilidad encarecen poco o nada las viviendas. Consideramos estos resultados favorables para proponer mejoras de accesibilidad sin temor a que puedan generar respuestas contrarias de la demanda.


3.2.3. Comparación de resultados: Evaluación frente a encuesta

    El interés de contrastar la visión de los residentes con la que se deriva de las evaluaciones técnicas realizadas por nuestro personal se debe a lo siguiente:

·         La percepción no siempre responde a la realidad. Hay disonancia cognitiva, hay falta de información para identificar y analizar las consecuencias futuras de barreras ahora inapreciables.

·         No es fácil reconocer los problemas que tienen otros. Nos sirve para ver si la percepción está muy relacionada con la propia situación o se asume la accesibilidad como ‘calidad de vida’

·         Permite discutir sobre el grado de exigencia en las evaluaciones o si estas reflejan la realidad percibida.

·         nos lleva a realizar los cruces que se presentan en este apartado.

    La comparación incluye en primer lugar las respuestas obtenidas de residentes, es decir, 141 encuestas correspondientes a 111 edificios. Se realiza también una comparación entre las evaluaciones y las respuestas de residentes con movilidad reducida: la muestra en este caso corresponde a 56 edificios. En ellos el 40% son Personas de Accesibilidad Reducida (PAR), que corresponden a: Discapacitados (5,8%), Ancianos (5%), Lesionados Temporales (1%), Bebes o Niños pequeños (17,5%), Otros problemas de movilidad (11,6%).

    Para la comparación se han tenido en cuenta 4 aspectos:           

    ACCESIBILIDAD EXTERIOR

    ACCESIBILIDAD UMBRAL

    ACCESIBILIDAD VESTÍBULO / ZONA COMÚN INTERIOR    

    ACCESIBILIDAD ASCENSOR        

    De la agregación de resultados de evaluación en cada uno de estos ámbitos  con un criterio estricto de accesibilidad (ver metodología en Cáp. 5) se obtendría que ninguno de los edificios es accesible. En opinión de los residentes, en cambio, son accesibles un 52 % de las viviendas si la familia del encuestado no tiene problemas de movilidad y un 43 % si los tiene.

    Por zonas las diferencias son menores y permiten hacer matizaciones. La  Tabla muestra las diferencias.

 

Tabla.7. 4. Comparación de resultados entre Encuesta de Usuarios y Evaluación
               Porcentaje de inaccesibilidad según criterios de evaluación

Ámbitos Espaciales

Inacc. Evaluadores %

Inacc. Usuarios %

Inacc. Us. (PAR) %

Exterior:   Umbral

69

24,8

35,7

Interior:    Ascensor

38

22

26,8

Exterior:   Aproximación

29

23,4

33,9

Interior:    Zonas Comunes

22*

11,3

16,1

Total Edificio

100

43

52

* Sin considerar los Casilleros Postales

 

Gráfico.7.2. Comparación de resultados entre Encuesta de Usuarios y Evaluación

      La tabla 7.7. y el gráfico 7.2. muestran el porcentaje de los elementos considerados que son INACCESIBLES para el evaluador y para el vecino. Solo en el 48% de los casos los usuarios coinciden con el resultado general de inaccesibilidad de la evaluación, elevándose al 52 % si consideramos solo el colectivo de usuarios PAR. Téngase en cuenta la muy diferente forma de evaluar en cada caso. Los ámbitos espaciales se han colocado de menos a más accesibles en la tabla para comparar. Vemos que las ordenaciones realizadas por evaluadores y residentes son casi coincidentes: el umbral es el punto más problemático en todos los casos y el vestíbulo o interior del portal el menos. En este último caso se produce mayor proximidad entre la valoraciones de los residentes con PMR y los evaluadores.

    Los usuarios de accesibilidad reducida tienen una percepción de la inaccesibilidad, provocada por las barreras existentes en sus edificios de vivienda superior en un porcentaje del 5% al 10% al percibido por el conjunto de la muestra.

    Por otra parte los resultados de la evaluación reflejan una inaccesibilidad técnica (la verificada por el evaluador) superior en un porcentaje que oscila entre el 6 y el 44% respecto a la percibida por los usuarios, salvo en el ámbito exterior donde se destaca como singularidad el dato de que la percepción de inaccesibilidad de los usuarios PAR es superior a lo recogido por la evaluación.

    Las causas de esta visión mucho más positiva o de falta de percepción de los factores de inaccesibilidad podría deberse a la siguientes conclusiones: discrepancia las podemos establecer en las siguientes consideraciones:

·         Desde el punto de vista de los usuarios, el principal condicionante al adquirir una vivienda, es el económico, situando a gran distancia otros aspectos tales como distribución, orientación o accesibilidad.

·         La mitad de la población adquiere la vivienda sobre plano (50,8% de la población encuestada), produciéndose una ausencia de apreciación y de exigencia de otros factores no reflejados en dicha documentación  por  parte del comprador.

·         La vivienda tiene su carácter representativo en los espacios comunes del edificio, en los que por razones de estética o de seguridad adicional, se añaden nuevas barreras tales como puertas (de gran peso), alterando muchas veces los mecanismos de accesibilidad que han sido requeridos en la  concesión de licencia o en el visado del colegio profesional.

·         La población consultada tiene una media de edad de 39 años y quizás no es suficientemente consciente de la posibilidad de una reducción de su movilidad por causa sobrevenida ( accidente, enfermedad o edad).

·         La percepción de mayor inaccesibilidad en el exterior, por parte de los usuarios PAR, respecto a los datos obtenidos en la evaluación, obedece a una mayor exigencia subjetiva de las condiciones de accesibilidad en los espacios de carácter público que en los de carácter privativo.

    Otro dato significativo reflejado en la encuesta, aunque no se preguntó directamente, es que el 42% de los usuarios plantea la existencia de barreras que en el acceso a los servicios comunes del edificio tales como los cuartos técnicos ( Electricidad, Gas...), cuartos de recogida de basuras o zonas de uso común (piscinas); lo que refleja la importancia que los usuarios conceden a la accesibilidad a estos espacios colectivos.  

    La percepción de barreras en exterior del edificio es más grave que la de ascensor para los residentes y al contrario para los evaluadores. Sin duda estos han sido muy exigentes al analizar los ascensores, pero no lo han sido menos al analizar el espacio de aproximación a la vivienda. ¿Podríamos concluir de ello que el residente ve con más facilidad las barreras externas que las internas y que puede estar sometido a disonancia cognitiva u otros sesgos en su percepción? Sin negar la existencia de estos efectos nos inclinamos más en este caso por otra razón: que los problemas detectados en los ascensores por los evaluadores son menos relevantes para los residentes que los que se encuentran en el exterior.

 

 

3.2.4. Conclusiones

Los resultados obtenidos en la evaluación de los Edificios Residenciales, con la aplicación de los criterios de accesibilidad indicados en los apartados anteriores, y cuyo análisis pormenorizado hemos reflejado en ellos nos llevan a las siguientes conclusiones:

·         En términos generales observamos que los problemas de accesibilidad (Barreras) con mayor impacto en la población se concentran en el umbral del edificio (La puerta del portal) y en el ascensor, por incumplimiento de capacidad de cabina y ancho de paso. En ambos casos la incidencia es alta en el conjunto analizado, y de difícil solución. No obstante la percepción de los usuarios no coincide con esta valoración rebajando considerablemente la incidencia negativa en su vida cotidiana.

·         Con menor incidencia cuantitativa aparece el problema de la ausencia o no adecuación de las rampas para salvar desniveles en el interior de los edificios, situación en la que se observa una mayor coincidencia entre la realidad y la opinión de los usuario.

·         En el análisis de los datos por tamaño de ciudad, no se aprecian diferencias significativas, lo que nos lleva a considerar la gran uniformidad de criterios en la oferta y la demanda en el ámbito del estado.

·         Las diferencias territoriales no son homogéneas o coherentes por lo que consideramos que responden mas a hábitos culturales de la demanda que a una conciencia de las administraciones autonómicas en la consideración de la accesibilidad y su reflejo en la aplicación de la normativa correspondiente.

·         La percepción de los propios residentes sobre las condiciones de accesibilidad de la vivienda son coincidentes con las de los evaluadores en cuanto a los espacios dónde más se concentran las barreras, pero ofrecen, lógicamente, una visión más positiva, pues desconocen los requerimientos legales precisos y carecen de la formación o experiencia precisa par ‘ver’ algunas de ellas, como los escalones en el umbral.

En conjunto, la percepción global de los residentes sobre la accesibilidad de su edificio es coherente con estudios previos realizados (Alonso 1999). Según estos, los usuarios perciben menos barreras cuanto más reciente es su vivienda, tal como muestra la gráfica siguiente. Los resultados obtenidos ahora, con una tasa del 57 % de los encuestados -con viviendas construidas entre 1999 y 2000- que no reconocen barreras, son coherentes con la tendencia observada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un caso particular de percepción de barreras: identificación por los propietarios de viviendas unifamiliares y colectivas

 

Las barreras en la vivienda (accesos e interior) son diferentes de acuerdo a la tipología de edificio. De acuerdo a la opinión de los propietarios de las viviendas, cuando estas son de tipo unifamiliar las barreras se concentran en el interior, como consecuencia de que las escaleras se han introducido en la vivienda y que no suele haber ascensor. En cambio, para los que residen en edificios de viviendas colectivas, las principales barreras están en los accesos y apenas existen en el interior. En ambos casos, pero sobretodo entre los propietarios de unifamiliares hay una alta proporción que no reconoce ninguna barrera. Ello a pesar de la existencia de escaleras interiores sin ascensor en todos los casos. Hay que tener en cuenta el matiz negativo de la palabra ‘barrera’, a menudo poco aceptable, sobretodo para nuevos propietarios.

 (caso tomado de Alonso, 1999. Resultados a partir de 1.104 encuestas en Madrid y Barcelona)

 

Gráfico: Reconocimiento de barreras en la vivienda por sus residentes
Porcentaje de respuestas obtenidas según tipo de vivienda  (Alonso 1999)

 

 

[5] Un detalle de los motivos por los cuales los cambios de nivel son una de las principales barreras de la vivienda señala que casi la mitad de edificios con algún cambio de nivel no accesible, en el exterior, lo son por causa de una rampa mal resuelta (circunstancia que se da en el 13% de los 473 edificios de vivienda evaluados) mientras que en el umbral la presencia de un escalón aislado se da en la mitad de los edificios, causando de este modo su inaccesibilidad. En el interior de la vivienda el efecto sobre la accesibilidad de los cambios de nivel del vestíbulo o entrada (descontando el ascensor) es menor que en los otros espacios (el 22% de edificios presenta una barrera en un cambio de nivel interior frente al 51% del umbral y el 28% del exterior).

[6] Sólo el 1% de edificios presenta un ancho de paso insuficiente en su exterior, mientras en las 473 evaluaciones efectuadas no se ha encontrado ninguna barrera de este tipo en el interior de la vivienda.

[7] Así, el 50% de rampas exteriores inaccesibles presentan una pendiente excesiva en relación con su longitud, al tiempo que, en las interiores, este porcentaje se eleva por encima del 70%. La inexistencia de pasamanos es la segunda causa de inaccesibilidad de las rampas interiores (el 61% de rampas interiores y el 48% de rampas interiores no accesibles esta desprovista de pasamanos) mientras que la falta de zócalo longitudinal motiva la no-accesibilidad de más de la mitad de las rampas de los edificios de vivienda (el 56% tanto en el exterior como el interior).   

 

[8] En un 80% de ascensores no accesibles en su totalidad la botonera limita su accesibilidad, en el 35% ellos debido a una altura excesiva y en el 72% porqué no tiene numeración en braille o en relieve

Ir al Documento Complementario C [1 de 7] Ir al menú de Documentos Complementartios Ir al Documento Complementario C [3 de 7]