A.9.4.La cadena de transporte en los aeropuertos

 

    Las infraestructuras aeroportuarias tienen varios espacios que determinan la accesibilidad de los viajeros. Desde la reserva de un billete-la llegada al aeropuerto-la facturación- el embarque- la movilidad en el avión (asientos, aseos)-el desembarque y la salida del aeropuerto. Cada uno de los eslabones de la cadena tiene sus pros y contras para las personas con discapacidad.

    La encuesta tiene  tres partes diferenciadas que permiten ver el grado de accesibilidad en las diferentes partes de la cadena de transporte aéreo:

-   accesibilidad exterior, únicamente se ha tenido en cuenta la accesibilidad en vehículo privado

-   accesibilidad interior. Se han incluido todos los movimientos horizontales y verticales posibles que pudiera efectuar un viajero, desde ir a la ventanilla de facturación, buscar la puerta de embarque, acceder a los aseos o tomar algo en la cafetería.

-   y accesibilidad en el embarque. Sin embargo, se reconoce desde el equipo redactor que existen algunas carencias en la redacción del cuestionario que impiden tener una visión completa de la accesibilidad ya que se ha excluido en la accesibilidad exterior la posibilidad de llegar al aeropuerto en transporte público colectivo.

    A continuación se van a analizar algunas de las fases de la cadena del transporte aéreo:

 

 

9.4.1.La reserva

 

    Un aspecto que para muchos usuarios está en función de la época del año o del precio del billete, para las personas con discapacidad se añade a estos problemas un inconveniente más, ya que la normativa aeronáutica limita el número de usuarios con discapacidad en función del tamaño de la aeronave y del nivel de servicio que solicite el pasajero, por lo que es preciso que la reserva se efectúe con la suficiente antelación. El tratamiento igualitario no es posible en estos momentos, ya que si el pasajero necesita mayor amplitud en los asientos este tipo de problema no podrá ser solucionado si el pasajero ha hecho uso de un billete acogido a tarifa económica.

 

9.4.2.Accesibilidad exterior

 

    En el acceso a la terminal aeroportuaria se ha analizado únicamente un modo de transporte, el vehículo privado. Para ello se han medido dos criterios diferentes existencia o no de plazas de aparcamiento y número de plazas  de estacionamiento existente, así como distancia a la que se encuentran y estado del firme.

    Del conjunto de aeropuertos únicamente cuatro no disponen de plazas de estacionamiento reservadas para personas con discapacidad. Se trata de las terminales de San Sebastián, Salamanca, Reus y San Javier (Murcia). El aeropuerto que mayor número de plazas de parking reservados dispone es el de Madrid Barajas con 120 estacionamientos, sin embargo esto únicamente el 1,2 % de las plazas.

    Según los datos facilitados por las direcciones de los aeropuertos el estacionamiento reservado se distribuye de la siguiente forma:

 

 

 

AEROPUERTO

 

 

 

 

Número de Plazas

de aparcamiento

 

 

 

Distancia hasta la

Terminal en metros

Hondarribia

0

---

Reus

0

---

Salamanca

0

---

San Javier

0

---

Córdoba

2

80 m

El Hierro

2

10 m

Girona

2

20 m

La Palma

2

10 m

León

2

30 m

Sabadell

3

50 m

Vitoria

3

20 m

A Coruña

4

115 m

Almería

4

45 m

Melilla

4

23 m

Tenerife norte

5

600 m

Vigo

5

12 m

Zaragoza

5

20 m

Menorca

6

350 m

Valladolid

8

20 m

Jerez

9

20 m

Pamplona-noain

9

100 m

Santiago

10

35 m

Tenerife sur

11

70 m

Asturias

12

25 m

Granada

12

40 m

Lanzarote

18

50 m

Sevilla

18

75 m

Barcelona

24

30 m

Gran Canaria

45

35 m

Palma de Mallorca

45

10 m

Bilbao

54

100 m

Madrid- Barajas

120

300 m

TOTAL

444 plazas

 

 

 

    Se ha observado que los aeropuertos con mayores tráficos de pasajeros reservan un número más elevado de plazas, lo que no significa que el viajero con discapacidad se encuentre en mejores condiciones por dos razones:

    1º) Por que la relación número de viajeros / plazas de aparcamientos empeora en relación con la categoría del aeropuerto. Así Madrid- Barajas tiene una plaza de aparcamiento reservada para personas con discapacidad por cada 207.666 viajeros. En peores condiciones se encuentra el aeropuerto de Tenerife Sur que dispone de una plaza por cada 737.454 pasajeros.

    2º) Por la distancia a que se encuentran los estacionamientos. Los aeropuertos de Menorca (a 350 metros),y Madrid-Barajas (a 300 metros) localizan sus plazas reservadas a personas con discapacidad excesivamente lejos. Esta ubicación alejada no solamente afecta a las personas que tienen dificultades en su movilidad, sino probablemente también para cualquier viajero que se desplace con maletas. Hay un caso aún más llamativo, el de Tenerife-Norte donde se han de recorrer 600 metros para alcanzar la terminal. Esta situación es transitoria como indican los responsables de ese aeropuerto a causa de la realización de obras de un nuevo terminal y está parcialmente solventada por la existencia de un servicio de autobuses gratuitos y permanentes, aunque desconocemos si se trata de un servicio plenamente accesible.

    Vemos que no existe una relación clara entre el número de plazas disponibles y la distancia a la terminal que habría de recorrer la persona con discapacidad. Resulta lógico pensar que los grandes aeropuertos deben disponer de instalaciones sobredimensionadas y, por tanto, más alejadas entre sí, pero este efecto no se ve siempre confirmado por los números. Excepto en el caso de Madrid-Barajas los grandes aeropuertos tienen distancias de 100 metros o menores. No existe un criterio a que distancia deben encontrarse los estacionamientos reservados, ya que son numerosas y diversas las características de las discapacidades y cada una tendrá unas posibilidades de movimiento.

    Otro aspecto que interesa valorar es la conexión entre las plazas de aparcamiento y la terminal aeroportuaria. Para ello se han utilizado dos indicadores, el pavimento antideslizante y el rebaje de los bordillos. De tal forma que una gran parte de los aeropuertos han incluido en este itinerario pavimento antideslizante (81%) y el 93,75% de los aeropuertos ha procurado rebajar los bordillos en este eslabón de la cadena. Únicamente los aeropuertos de Salamanca y Vitoria han afirmado no tener rebajados los bordillos en el itinerario desde el aparcamiento. En el caso de Salamanca parece lógica la respuesta pues ni siquiera tiene plazas de estacionamiento reservadas para personas con discapacidad.

 

 

9.4.3. Accesibilidad interior

 

    En la accesibilidad interior se ha diferenciado en dos posibilidades de movimiento, uno el horizontal que se efectúa en cada planta y otro vertical entre plantas diferentes, ya que casi en todos los aeropuertos, excepto aquellos de poco tráfico, suelen estar en diferentes plantas la zona de facturación y la de embarque.

 

Movilidad horizontal

 

    Para ello se ha tenido en cuenta  la adaptación de los mostradores, del suelo, la existencia de itinerarios para personas ciegas, si existen sistemas de comunicación para personas ciegas y sordas, etc.

    Si bien es cierto que el interior de los espacios aeroportuarios se caracteriza por contar con servicios de personal acompañante de las diferentes compañías que permiten la accesibilidad de las personas con discapacidad, más difícil es conseguir que una persona que tiene la movilidad reducida pueda desplazarse autónomamente por el recinto interior, ya que carece de los dispositivos suficientes que lo permitan.

    Quizá sea la discapacidad de personas sordas y ciegas las que se encuentra en peor situación. De esta forma únicamente el 6,3 % de los aeropuertos dispone de franjas-guía de encaminamiento para personas ciegas, una proporción similar se registra en la existencia de sistemas de comunicación para personas ciegas en los mostradores. En ningún caso existe personal que tenga conocimiento del lenguaje de signos para personas sordas. Aunque si existen paneles o monitores de información  que puedan reproducir  eficazmente  la información suministrada por megafonía para el caso de usuarios sordos.

    Para el caso de personas en silla de ruedas las dificultades también son importantes ya que únicamente  el 12,54 % de los aeropuertos disponen de mostradores adaptados a la altura de la silla. El 32% de las terminales tienen teléfonos a altura correcta para personas con discapacidad.

    Esta información hay que analizarla con precaución, ya que los aeropuertos se caracterizan por tener superficies muy amplias que  son difíciles de caminar, especialmente si se padece algún tipo de discapacidad. Es probable que en los aeropuertos existan monitores de comunicación adaptados a las personas en sillas de ruedas, pero también es posible que se localicen alejados de la puerta de embarque  por la que tiene que salir el pasajero.

 

Movilidad vertical

 

    Como ya se ha señalado existen aeropuertos en los que la zona de facturación y de embarque se encuentran en una misma planta, pero también existen otros que se encuentran en niveles diferentes. El 78% de las terminales tienen  una o más plantas. Este tipo de desniveles deben ser salvados a través de escaleras mecánicas o no, y  ascensores para hacer accesible el recinto.

    En el caso de escaleras no mecánicas será necesario tener en cuenta el tipo de pavimento, si existen franjas antideslizantes, etc. En el 64% de los aeropuertos las escaleras tienen pavimento o franjas antideslizantes, además en el 20 % de los aeropuertos al final e inicio de las escaleras existe una franja de textura especial que indica la presencia de las mismas.

    El 71,8 % de los aeropuertos tienen un itinerario alternativo a las escaleras, aunque existen dos  terminales la de Vitoria y la de Sabadell que no tienen este itinerario (quizá esté en una sola planta).

    En cuanto a los elementos alternativos a los itinerarios con escaleras se incluyen los ascensores, la rampa fija y móvil  y el monta escalera.  El 84 % de los aeropuertos dispone de ascensores, el 25 % de rampa fija y el 8% de rampa móvil. Estos itinerarios alternativos se encuentran señalizados en el 79% de los casos.

    Las rampas deben ser de pavimento antideslizante y deberían disponer de una textura especial que señalara el inicio y final de la rampa, que permitiera orientar a las personas ciegas. El 68 % de las terminales cuenta con rampas antideslizantes, pero solamente el 13 % señaliza el inicio y final de las rampas.

 

 

9.4.4.La facturación.

 

    Son escasos los aeropuertos que disponen de mostradores con altura rebajada para que pueda ser utilizado por una persona en silla de ruedas, menos aún que las personas que atienden a los viajeros que conozcan el lenguaje de signos para sordos o que esté disponible la información en braile. Aunque si bien es cierto que avisando con la suficiente antelación el personal de la compañía a la que se le conceda estos servicios se encontrará a la espera  del pasajero y atenderá todas las peticiones.

    Desde la facturación hasta el embarque. Con frecuencia este periodo puede en muchas ocasiones prolongarse incluso más de dos horas (si ocurren retrasos). Este tiempo de espera hasta el embarque transcurre de forma pesada para todos los viajeros en el que es necesario comer, visitar salas de TV, ir a la cafetería o al lavabo. Una persona con discapacidad, tendrá igualmente que emplear ese tiempo en visitar esas instalaciones en el interior del aeropuerto.  Las cafeterías no tienen mostradores a la altura de una silla de ruedas, y en ocasiones el mobiliario es demasiado alto (tendencia que se está imponiendo en los últimos tiempos), habiendo desaparecido las tradicionales mesas de cafetería.  Los aeropuertos españoles cuentan con un cuarto de baño accesible para las personas con discapacidad, pero los aeropuertos son muy grandes y tienen prolongados pasillos en los que se ubican los lavabos y que no siempre se encuentran cercanos a las necesidades de los pasajeros con discapacidades.

    Otros elementos que son necesarios tener en cuenta a la hora de analizar la accesibilidad de un aeropuerto es el acceso a la zona de restauración y los aseos, espacios frecuentemente utilizados, sobre todo cuando hay esperas prolongadas. En el caso de las áreas de restauración  es importante que la barra se encuentre a una altura que permita solicitar el pedido a una persona en silla de ruedas. Únicamente en el 18,7 % de los casos existe un tramo de la barra adaptado. Otro elemento importante es que el mobiliario se encuentre a una altura que pueda ser usado por una persona con silla de ruedas. En este caso el porcentaje de aeropuertos que cumplen este requisito se eleva al 43,7 % ya que todos aquello en los que existen mesas y sillas convencionales pueden adaptarse a la incorporación de una silla de ruedas.

    El aseo es muy importante. El 90,6% de los aeropuertos disponen de aseos adaptados. Sin embargo la distancia desde la puerta de embarque no siempre se encuentra cercana, y en muchas ocasiones la distancia es prolongada. Por ejemplo, terminales como la del Aeropuerto de Son Sant Joan se crean problemas importantes ya que es posible que desde un extremo a otro se emplee en su recorrido tiempos superiores a los 15 minutos.

 

 

9.4.5.Embarque.

 

    El embarque para las personas con discapacidad suele tener un tratamiento preferente. Son los primeros pasajeros que se embarcan. A los usuarios que utilizan silla de ruedas no eléctrica se les permite que la almacenen en la cabina de pasajeros si existe espacio para ello, pero si tiene batería irá siempre en la bodega de la aeronave y la compañía trasladará al pasajero a una silla manual para el traslado.

 

9.4.6.A bordo de la aeronave. 

 

    A pesar de los esfuerzos tanto de  los grandes fabricantes de aeronaves  como de las compañías operadoras por adaptar la flota a las necesidades de las personas con discapacidad, es en este eslabón de la cadena en donde más se complica la adaptación de las instalaciones.

    En el caso Iberia  se reservan asientos en las salidas de emergencia de cada avión y según normas internacionales de seguridad del transporte aéreo recogido en el Manual Básico de Operaciones de Vuelo y en el Manual Básico de Operaciones de Tráfico. Los aviones de la Compañía Spanair disponen de algunos asientos que se encuentran en pasillo y el “armrest” donde se posa el brazo se puede levantar con facilidad.

    Los lavabos son quizá el aspecto más difícil de solucionar, si bien los asideros y la grifería pueden ser fácilmente asumibles por cualquier fabricante de aviones, en el caso de la superficie ocupada por el baño no puede ser ampliada y no permite las maniobras de una silla de ruedas.

    La Compañía Iberia ha facilitado los datos del número de lavabos que Iberia considera accesibles por cada uno de los aviones que componen la flota:

 B747.

4 lavabos accesibles para minusválidos  (11 lavabos en total). 

 A340.

4 lavabos accesibles para minusválidos  (10 lavabos en total).

 B757.

2 lavabos accesibles para minusválidos  ( 4 lavabos en total).

 A321.

2 lavabos accesibles para minusválidos  (  4 lavabos en total).

 A320.

2 lavabos accesibles para minusválidos  (  3 lavabos en total).

 A319.

2 lavabos accesibles para minusválidos  (  3 lavabos en total).

 B727.

2 lavabos accesibles para minusválidos  (  3 lavabos en total).

 MD88.

3 lavabos accesibles para minusválidos  (  3 lavabos en total).

 MD87.

3 lavabos accesibles para minusválidos  (  3 lavabos en total).

 DC9.

1 lavabo accesible para minusválidos      (  2 lavabos en total).

 

    En el caso de la flota de Spanair el tamaño de los aseos es similar al del resto de las compañías, tanto en los Boeing 767 como en la nueva flota Airbus los lavabos disponen  de asideras laterales para un mayor confort. Además este último avión es utilizado para trayectos de largo recorrido y dispone de una silla especial a disposición de los pasajeros con discapacidad.

 

 

A.9.5. Reformas o mejoras de accesibilidad en los aeropuertos

 

    Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea dispone de un Manual de adaptación de los aeropuertos para mejorar la accesibilidad de las personas con discapacidad. La intención de AENA y de los planes Directores de los Aeropuertos en fase de aprobación o recientemente aprobados es el de hacer accesibles los espacios interiores de las terminales. Este espíritu es el que se ha transmitido igualmente en las observaciones de los responsables de los diferentes aeropuertos encuestados, algunos de cuyos comentarios se describen a continuación.

Aeropuerto

Descripción de mejoras

San Javier

 En 2001 se adaptaran 4 o 5 plazas en el parking publico. La distancia no será superior a 30 m, se instalará pavimento antideslizante en paso peatones

 

 Hondarribia

Ampliación y remodelación terminal y aparcamiento

 

 Melilla

Ampliación terminal y adecuación urbanización(2001-2002)

 

 Pamplona-Noai

Construcción terminal pasajeros accesible

 

 Madrid-Barajas

Contratación 1 persona por turno que conozca lenguaje signos. En 2001 servicio gratuito de vehículos eléctricos

 

 Sabadell

Inclusión en proyecto nuevo bloque técnico en 2002 de aseos adaptados

 

 Vitoria

Mejora de accesos, adaptación de mostrador puertas y baños

 

 Córdoba

Nueva terminal accesible para 2002-2003

 

 Tenerife norte

Nuevo edificio terminal con ascensores y rampas móviles

 

 Bilbao

Proyecto de señalización (3 meses de plazo)

 

 Girona

remodelación terminal pasajeros accesible. Fin 2002

 

 Reus

 

Se instalarán aseos accesibles en salas de salidas, abril 2001

 

    Como se puede observar las reformas afectan a todos los ámbitos, tanto al incremento de servicios, a la mejora de la accesibilidad exterior, a la adaptación del mobiliario, como a la presencia de personal especializado que conozca el lenguaje de signos. Los plazos señalados para la conclusión de este tipo de modificaciones se fijan en periodos inferiores a cinco años.

 

 

 

Apéndice A.10. Elementos para la ponderación del papel de cada medio en el sistema de transporte español.

 

    Una de las maneras de analizar el papel que juega en la actualidad cada medio en el conjunto del sistema de transporte es comparar la demanda que satisfacen en términos de número de viajeros o, también, de número de viajeros-Km., es decir, de kilómetros recorridos por la suma de todos los viajeros.

 

Movilidad medida en términos de viajeros y viajeros-Km. anuales para cada medio de transporte en España (1999).

 

Millones de viajeros

Orden

Millones de viajeros-Km.

Orden

Autobuses urbanos

1.800

1

7.200

4

Autobuses interurbanos

1.234

2

41.941

2

Ferrocarril metropolitano

848

3

4.494

6

Ferrocarril de cercanías

386

4

7.014

5

Taxis

360

5

2.160

8

Ferrocarril interurbano regional

139

6

3.698

7

Aviación

63

7

58.500

1

Ferrocarril interurbano de largo recorrido

19

8

8.943

3

Transporte marítimo

7

9

1.200

9

Tranvías

5

10

25

10

 

    La fuente principal de datos de la tabla anterior es el “Anuario Estadístico. 1999” del Ministerio de Fomento (Madrid, 2000), pero hace falta añadir las siguientes consideraciones para cada medio: 

    *autobuses urbanos. La cifra de 1999 es una estimación tomando como referencia los 1.798 millones de viajeros de 1998 y con la hipótesis de un recorrido medio por viaje de 4 Km.. 

    *autobuses interurbanos. Datos de 1998, que incluyen servicios regulares y discrecionales. La cifra de viajeros-Km. parece infravalorada. 

    *ferrocarril metropolitano. En el metro no se suelen contabilizar como dos viajes los que requieren trasbordo y uso de dos líneas diferentes. Por ese motivo hay una cierta infravaloración de dicho parámetro en relación a otros medios de transporte como el autobús. Estimando, como aproximadamente ocurre en el metro de Madrid según el Consorcio de Transportes, que uno de cada tres viajeros utiliza dos trenes para un mismo desplazamiento, el número de viajes totales en este medio de transporte asciende a cerca de 1000 millones cada año. El recorrido medio por viajero en los años noventa en el metro de Madrid fue de 5,3 Km. Las estimaciones de viajeros-Km. del conjunto se han realizado a partir de esos datos. De los viajeros del ferrocarril metropolitano 480 millones corresponden al de Madrid, 287 al de Barcelona, 51 al de Bilbao y 30 al de Valencia, según fuentes de los Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana. 

    *ferrocarril de cercanías. Incluye las cercanías de Renfe y FEVE pero no las de los ferrocarriles autonómicos y de compañías privadas. 

    *taxi. Es el medio de transporte público cuyas cifras son más difíciles de estimar dada la modalidad no regular y diversa de los servicios que ofrecen, así como el carácter privado y atomizado de las empresas que lo explotan. Hay, sin embargo un escaso número de estudios sobre el sector centrados en determinadas ciudades o regiones que pueden ayudar a estimar las cifras de ámbito nacional. 

    El “Libro Blanco del taxi en el área unificada de Madrid” (Ayuntamiento de Madrid, TARYET, 1996) estimaba los siguientes datos del sector según los días de la semana: longitud de las carreras entre 4,42 y 4,91 Km.; velocidad entre 22,56 y 27,81 Km./h; carreras diarias por taxi entre 14,5 y 24,4; viajeros carrera entre 1,3 y 1,57; y viajeros totales entre 235.110 y 456.626. Todo ello para una cifra de 15.500 taxis. 

    Por su parte, el estudio “El sector del taxi en Asturias” (1990), realizado por EPYPSA para el Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones y el Principado de Asturias, ofrecía la siguientes cifras de referencia separadas para el ámbito rural y el urbano. En las zonas urbanas, el número de servicios varía entre 9 y 21, las velocidades entre 18 y 42km/h y los recorridos medios entre los 4 y los 18 Km., en correspondencia con el tamaño poblacional. En las zonas rurales, que acogen el 40% de las licencias del Principado y reúnen al 25% de la población, la velocidad comercial se estimaba en 40 km/h, y el número de servicios diarios por vehículo en 8. 

    En el ámbito nacional la cifra de taxis era en 1999 de unos 60.000, teniendo en cuenta que el Ministerio de Fomento registraba entonces 66.316 vehículos incluidos en la categoría de auto-taxi y gran turismo. Por su parte, la “Encuesta de Turismos de Servicio Público de 1996” del Instituto Nacional de Estadística señalaba en dicho año una cifra de 63.127 vehículos frente a los 69.819 registrados por el Ministerio de Fomento, por lo que se puede estimar que existen del orden de 6.000 vehículos asignables a la categoría de gran turismo. En la misma encuesta del INE uno de cada seis taxis no dispone de taxímetro, lo que indica que ofrece servicios no urbanos. 

    Por último, según “EU Transport in Figures. Statistical Pocketbook 2000” (EU, Luxemburgo, 2000) los 450.000 taxis de los quince países pertenecientes a la UE transportaban 3.000 millones de pasajeros al año, con una cifra de 20.000 millones de viajeros-Km. Los valores medios por taxi serían, por tanto, de 6.666 viajeros / año, 6,6 kilómetros de recorrido por viajero y 44.444 viajeros-Km. 

    A la vista de todos esos datos se ha estimado, a efectos de este trabajo, que en España existen 60.000 taxis de servicio público que transportan al año una media de 6.000 viajeros en carreras de 6 kilómetros, lo que significa alrededor de 360 millones de viajeros y 2.160 millones de viajeros-Km. 

    *ferrocarril interurbano regional. Incluye viajeros de Renfe y Feve de ámbito regional y además todos los viajeros de los ferrocarriles autonómicos y privados. 

    *aviación. Según el informe anual 1999 “Los transportes y los servicios postales” (Ministerio de Fomento), los aeropuertos españoles registraron, en 1999, 127 millones de entradas y salidas, lo que indica un orden de magnitud de unos 63 millones de viajeros totales en tráfico interior e internacional. Por su. parte “EU Transport in Figures. Statistical Pocketbook 2000” (EU, Luxemburgo, 2000) ofrece una cifra de 331.000 millones de viajeros-kilómetro en el tráfico aéreo de los quince países de la UE, de los que 240.000 millones son internos a dichos países y de los cuales 49.400 corresponden a España. Suponiendo que de los 91.000 millones de viajeros-kilómetro restantes le corresponde a España una décima parte, la cifra total asciende a 58.500 viajeros-kilómetro. 

    *ferrocarril interurbano de largo recorrido. Incluye sólo viajeros de Renfe alta velocidad y largo recorrido. 

    *tranvías. Datos del tranvía de Valencia aportados por FGV. En 1999 el número de viajeros ascendió a 4,8 millones y en 2000 a 5 millones. 

    *transporte marítimo. Datos provisionales de viajeros de 1999 en líneas regulares del Anuario Estadístico 1999 del Ministerio de Fomento. “EU Transport in Figures. Statistical Pocketbook 2000” (EU, Luxemburgo, 2000) ofrece una cifra para España de 1.200 millones de pasajeros-Km. en tráfico “doméstico”.

   

    Tal y como se puede observar en la tabla, la jerarquía de los distintos medios de transporte varía de modo extremo en función de la elección del criterio del número de viajeros o del de viajeros-Km. 

     Esas cifras tienen la ventaja de ser conocidas con bastante exactitud para la mayoría de los medios de transporte, pero indudablemente no reflejan todas las facetas de la movilidad. Por ejemplo, si se tiene en cuenta otra variable socialmente importante como es el tiempo dedicado a los desplazamientos, la clasificación presenta una jerarquía completamente distinta:

 

Movilidad medida en términos de kilómetros recorridos y horas de viaje.

 

Millones de viajeros-km

Orden

Velocidad comercial

Millones de horas de viaje

Orden

Aviación

58.500

1

500

117

5

Autobuses interurbanos

41.941

2

50

839

1

Ferrocarril de largo recorrido

8.943

3

90

99

6

Autobuses urbanos

7.200

4

15

480

2

Ferrocarril de cercanías

7.014

5

30

234

3

Ferrocarril metropolitano

4.494

6

23

195

4

Ferrocarril regional

3.698

7

60

62

7

Taxis

2.160

8

35

62

8

Transporte marítimo

1.200

9

20

60

9

Tranvías

25

10

20

1

10

 

    Y lo mismo ocurriría si la referencia jerárquica fuera el menor coste del desplazamiento, medido en términos de pesetas por viaje, en cuyo caso los medios de transporte más caros como son el taxi o la aviación ocuparían las posiciones inferiores de la tabla.

    En definitiva, la ponderación del peso de cada medio de transporte en las necesidades de desplazamiento de la población requiere una consideración cualitativa de todo ese conjunto de parámetros y cifras; una consideración que indudablemente tiene componentes subjetivas admisibles en aras del diagnóstico que aquí se realiza.

 

 

 

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