9.4. Análisis dinámico: las cadenas de accesibilidad
De modo similar al desplazamiento de una corriente eléctrica entre dos polos, el desplazamiento físico de una persona, entre un punto de origen y un destino, especialmente si esa persona tiene alguna discapacidad funcional, debe producirse de forma continua y sin rupturas; esto es, el recorrido debe ser accesible de principio a fin para poder ser llevado a cabo. Al incorporar el elemento dinámico a la accesibilidad estamos superando el ámbito sectorial en que nos hemos movido hasta ahora e introduciendo nuevas dimensiones, como el tiempo o la compatibilidad de acciones. Hasta el momento hemos analizado recorridos interiores en viviendas o medios de transporte, pero apenas hemos vinculado ámbitos diferentes. Es evidente que cualquier persona se desplaza de forma intencional y que en ese desplazamiento deberá traspasar fronteras entre la edificación y el espacio público, o entre éste y el transporte, o entre diferentes medios de transporte. También resulta lógico que para decidir realizar un desplazamiento hay que tener una expectativa de éxito en el objetivo marcado: llegar al destino. Cualquier persona que dude seriamente de sus posibilidades de alcanzar el destino se retraerá y no emprenderá el recorrido o buscará fórmulas alternativas para hacerlo. En la sutileza de esa duda se esconde a menudo la discriminación más aguda para las personas con discapacidad, y por ello, la continuidad y la contigüidad en las actuaciones de accesibilidad es de una tremenda importancia.
Los elementos o “eslabones” fundamentales de las cadenas de accesibilidad se pueden resumir como siguen:
Conexión vivienda → espacio público: desplazamiento desde el hogar hasta el exterior de la vivienda, es decir salir desde el portal a la calle.
Este
modelo centrado en el desplazamiento debe ser enriquecido con otros condicionantes
que afectan a múltiples personas. En particular habría que considerar:
·
La facilidad de acceso a la información para realizar los desplazamientos o
viajes.
· La facilidad para recibir y comprender la información durante el desplazamiento.
· La facilidad para acceder a los sistemas y servicios de uso público en una estación, parada, edificio público o entorno urbano.
·
La facilidad para acceder a los
sistemas y servicios de uso público en el interior de los vehículos.
Los dos primeros son la clave de la accesibilidad para numerosos colectivos cuyas discapacidades suelen agruparse en las de tipo sensorial o cognitivo, es decir, personas con dificultades auditivas, visuales, del habla o de comprensión y relación con el entorno. Mientras que los dos últimos elementos son además determinantes de la accesibilidad para las personas con dificultades de desplazamiento por motivos de agilidad o motóricos, desde las que tienen que moverse en silla de ruedas, hasta las que por edad u otras razones tienen su facilidad de movimiento reducida.
Considerando sólo el proceso del viaje (infraestructuras y medios diversos de transporte público), el Ministerio de Transporte y Comunicaciones de Finlandia (2001) considera siete grandes eslabones que deben cumplir todos los requisitos de accesibilidad:
|
Cuadro: LA CADENA DE VIAJE
Fuente.
Ministry of Transport and Communications, Helsinki, 2001 |
9.4.1. Análisis de las dificultades en los desplazamientos
Las dificultades encontradas por las personas con discapacidad para desplazarse a lo largo de esas cadenas han sido recogidas en nuestra encuesta a usuarios con discapacidad. Las valoraciones obtenidas constituyen un análisis subjetivo de la accesibilidad en los eslabones de las cadenas de desplazamiento, que cubren desde la vivienda a un destino final conectado por un medio de transporte, urbano o interurbano [89]. Estos valores se muestran en los gráficos 9.5, para el transporte urbano y 9.6 para el transporte interurbano. Se trata de valores cualitativos codificados de forma decimal según las siguientes equivalencias:
0 = Muchas dificultades
5 = Alguna dificultad
10 = Ninguna dificultad
Por tanto, cuánto mayor es el valor medio consignado, menores las dificultades del tramo correspondiente [90]. Se incluye un valor medio muestral y el que han dado los usuarios de sillas de ruedas, colectivo normalmente más afectado
Fuente
datos: Encuesta de Transporte Urbano. Acceplan 2001
|
Vivienda |
®® |
Portal |
®® |
Calle |
®® |
Transporte |
®® |
Calle |
®® |
Destino final |
|
|
Total muestra |
8,2 |
|
7,9 |
|
5,8 |
|
6,2 |
|
5,8 |
||
|
|
Silla ruedas |
6,9 |
|
6,7 |
|
4,7 |
|
5,1 |
|
5,4 |
|
Se comprueba que las dificultades se incrementan con la lejanía al hogar. Este efecto se manifiesta de forma más notable para las personas ciegas, con deficiencia mental y, aunque en menor medida, también para las que tienen deficiencias del sistema nervioso o viscerales.
Para realizar un viaje interurbano, las mayores dificultades se darían en el paso desde la estación al vehículo, algo superiores a los del descenso desde el vehículo a la estación. De nuevo las personas con problemas físicos de movilidad, especialmente los usuarios de sillas de ruedas, son los más afectados, como muestra su menor valoración.
Las dificultades menores se darían en el movimiento interior del vehículo, opinión en la que coinciden los dos grupos más numerosos encuestados: los que tienen deficiencias visuales y del sistema nervioso.
Gráfico 9.6. Dificultades para realizar
un viaje interurbano
Fuente
datos: Encuesta de Transporte Interurbano. Acceplan 2001
|
Vivienda |
® Estac. transporte |
® Vehículo(*) |
® Estac. transporte |
® |
destino |
|
|
T |
ra Total muestra |
6,1 6,1 |
5,6 5,6 |
5,7 5,7 |
,9 5,9 |
6,3 |
|
|
Silla ruedas | 4,0 | 3,6 | 4,4 | 3,9 | 3,6 |
9.4.2.
Análisis parcial por eslabones
El análisis de la información procedente de los distintos trabajos de campo realizados nos permite analizar los principales factores que inciden sobre cada uno de los eslabones considerados y, sobretodo, las causas de las múltiples rupturas registradas en la continuidad de las cadenas.
El primer eslabón de la cadena
de accesibilidad es la aproximación al entorno público desde la vivienda propia,
es decir, salir a la calle. Ya en este punto, los usuarios se encuentran
con dificultades y barreras a superar. La más significativa es la existencia
de desnivel en el umbral de la puerta, existente en el 56% de los 499 edificios
de vivienda de reciente construcción evaluados. Este problema es especialmente
difícil de superar para los usuarios de silla de ruedas. El 83% de estos desniveles
se salvan con un escalón aislado y solamente en el 6% de los casos este desnivel
se salva con una rampa de pendiente menor al 8%.
Para aquellos que quieren
salir a la calle con su vehículo propio, una barrera importante puede ser la
falta de comunicación accesible desde la vivienda hasta el garaje. En el 18%
de los edificios de viviendas de nueva construcción el ascensor no llega hasta
el garaje. El incumplimiento de las dimensiones exigidas junto con la existencia
de desniveles que se salvan únicamente con escaleras son las principales barreras
que se deben superar en ese tránsito.
A pesar de los problemas detectados
hay que destacar que para los usuarios la vivienda es uno de los espacios más
accesibles. Es significativo, además, que cuanto más lejos de casa está un espacio
considerado, menor es la valoración obtenida.
En relación con los desplazamientos en la calle y los recorridos por el entorno urbano los principales problemas que se destacan en las Evaluaciones de los Itinerarios urbanos son las aceras y los cruces, hasta el extremo de que con una probabilidad muy cercana al 100%, en un recorrido de 500m la acera será inaccesible como mínimo en algún punto. De hecho, en ese mismo recorrido sólo hay una probabilidad del 16% de que todos los cruces encontrados estén rebajados. En cuanto a las aceras, sólo un 26% de los itinerarios tienen un ancho de paso accesible en todo su recorrido. Las causas más frecuentes de interrupción de un itinerario son el insuficiente ancho construido de la plataforma de acera (afecta casi a la mitad de los recorridos realizados) y los estrechamientos sobre la banda de paso peatonal (afecta a más de la mitad de los itinerarios restantes). Las causas más frecuentes de esos estrechamientos de las aceras son –por este orden- la presencia de mobiliario urbano, las obras, los árboles y los vehículos aparcados indebidamente sobre el espacio de paso peatonal [91].
En cuanto a la conexión con
el medio de transporte, comenzamos por analizar las posibilidades de uso del
vehículo privado. Como se ha visto en el capítulo de transporte, la dependencia
de las personas con discapacidad del vehículo privado es elevada; sin embargo,
según los resultados obtenidos en la Evaluación de Itinerarios Urbanos, solamente
en el 7,4% de los itinerarios urbanos de 500 m. analizados se han encontrado
aparcamientos para discapacitados señalizados, de los cuáles el 57% no tienen
vado en la acera situada en su proximidad.
Estas
situaciones se confirman si analizamos las valoraciones que realizan los usuarios
de los elementos de la calle: estado de las aceras, bordillos, rampas, etc.
(gráfico 5.4.). Todos ellos se encuentran valorados por debajo de una nota de
“suficiente” y tendiendo a “mala” en cuanto a su accesibilidad.
En
definitiva, la cadena de accesibilidad parece romperse de forma sistemática
ya en estos primeros pasos del recorrido.
Siguiendo adelante en el desarrollo
de la cadena de desplazamiento analizamos los movimientos que realizan los usuarios
en el entorno e interior de las estaciones o paradas de transporte. Éstos
son problemáticos, sobre todo para los usuarios de silla de ruedas, siendo las
aceras y los escalones las principales barreras encontradas.
En la siguiente Tabla se presentan
los resultados de un análisis de los itinerarios de aproximación a las estaciones
de tren o autocar. El porcentaje de itinerarios no accesibles es menor al de
los accesibles en todos los casos.
|
Itinerario |
Nº |
Accesible |
No acc. |
Motivo Principal Inaccesibilidad |
Distancia Media |
|
Desde la calle principal |
93 |
61,3% |
38,7% |
Desniveles con escaleras o rampa >8% |
23,8 m |
|
Desde la parada de tpte. Colectivo |
77 |
57,1% |
42,8% |
Bordillos sin rebajar |
42,3
m |
|
Desde
parking general |
84 |
51,2% |
48,8% |
Bordillos sin rebajar |
22,4 m |
|
Desde las plazas de aparcamiento reservadas |
34 |
70,6% |
29,4% |
Bordillos sin rebajar y escaleras o rampa >8% |
35,6 m |
Fuente: Evaluación Itinerarios Urbanos, Evaluación Estaciones de Transporte. Acceplan 2001
Destaca favorablemente el
caso del itinerario que va desde las plazas de aparcamiento reservadas para
discapacitados a la estación, pues resulta plenamente accesible en más del 70%
de los casos. Parece una cifra elevada, al compararla con el resto de itinerarios,
pero cabría esperar que en todas aquellas estaciones donde se han realizado
aparcamientos para discapacitados el tránsito hasta la estación fuera totalmente
accesible, lo que no ocurre en ese casi 30% de los itinerarios, debido principalmente
a la existencia de bordillos sin rebajar o desniveles con escaleras o rampas
con pendiente superior al 8%.
Por
otra parte hay que destacar que sólo el 33% de las 101 estaciones de transporte
analizadas disponen de este tipo de aparcamiento para discapacitados y que el
35% no disponen de parada de transporte colectivo en sus alrededores.
En
cuanto a los principales motivos de inaccesibilidad en esos itinerarios hasta
las estaciones de transporte, son (con mucha diferencia respecto al resto de
posibles motivos tales como aceras o zonas de paso con ancho inferior a 120
cm; estrechamientos concretos con ancho inferior a 120 cm u obras) los siguientes:
bordillos sin rebajar y desniveles con escaleras o con rampa de pendiente
superior al 8%. Este resultado coincide con la percepción de la problemática
que declaran los usuarios del transporte urbano alrededor de las estaciones.
Además de las zonas cubiertas por nuestras evaluaciones, encuestas y documentación hay áreas urbanas de pequeño tamaño o núcleos rurales que carecen de todo sistema de transporte publico cuya problemática específica no se ha analizado en este trabajo. En estos casos la movilidad depende plenamente de las iniciativas propias y no se llega a configurar una cadena de desplazamiento. Aunque existen experiencias de movilidad colectiva en núcleos pequeños, ya sea impulsadas por asociaciones o municipios, lo cierto es que son de un carácter bien diferente y no hemos dispuesto de información al respecto.
3. Conexión parada o estación → vehículo → parada o estación:
Analizamos
las posibilidades de acceder al vehículo y realizar un viaje en condiciones
de correcta accesibilidad una vez situados en la parada o estación. La información
de la que disponemos en relación con los vehículos utilizados es la siguiente:
|
Autobús urbano: número de buses con rampa y sistema de arrodillamiento en uso y su proporción sobre el total. |
2.290 (30%) |
|
Ferrocarril interurbano: material móvil practicable |
5% |
|
Autobús interurbano: Líneas con autobuses practicables (proporción sobre el total). |
10 (0,21%) |
|
Tranvía: Líneas y material móvil practicable. |
1 (100%) |
De forma complementaria se analizan las valoraciones dadas por los usuarios de los vehículos de transporte y sus accesos. Concretamente valoraron la accesibilidad o confort de uso de cada uno de los elementos que se presentan en la siguiente Tabla por medio de tres posibles respuestas: Mala, Suficiente y Buena. A estas respuestas se asociaron valores de 0, 5 y 10 respectivamente, con objeto de cuantificar los resultados para su presentación y análisis. Los números presentados en la siguiente Tabla son las medias de todas las respuestas obtenidas, destacando en particular las valoraciones dadas por los usuarios de sillas de ruedas o con deficiencias visuales a aquellos elementos que más les afectan en este eslabón de la cadena.
Tabla 9.2. Valoración de la accesibilidad en el uso del Transporte Urbano
|
AUTOBÚS
URBANO |
media |
Usuarios
silla |
Deficiencias
visuales |
|
La señalización/
megafonía |
3,6 |
|
1,2 |
|
El interior |
5,1 |
3,9 |
|
|
La subida
(entrada al autobús) |
4,9 |
3,5 |
|
|
El descenso
(salida del autobús) |
4,9 |
3,5 |
|
|
FERROCARRIL
CERCANIAS |
|
|
|
|
La señalización/
megafonía |
5,2 |
|
5,7 |
|
Interior
del vagón |
5,2 |
3,8 |
|
|
Subir al
vagón |
4,7 |
3,5 |
|
|
FERROCARRIL
METROPOLITANO |
|
|
|
|
El interior
del vagón metro |
4,8 |
4,5 |
|
Fuente: Encuesta “Accesibilidad y Transporte Urbano”. Proyecto
ACCEPLAN 2001
Tabla 9.3. Valoración de la accesibilidad en el uso del Transporte Interurbano
|
AUTOBÚS
INTERURBANO |
media |
Usuarios
silla |
Deficiencias
visuales |
|
La señalización
y megafonía de la estación |
3,9 |
|
4,5 |
|
Los vehículos en conjunto |
3,8 |
2,4 |
|
|
FERROCARRIL |
|
|
|
|
La señalización y megafonía de la estación |
4,9 |
|
4,9 |
|
Los vagones (entrada e interior) |
3,8 |
2,2 |
|
|
AEROPUERTOS |
|
|
|
|
La señalización
y megafonía del aeropuerto |
5,3 |
|
4,6 |
|
Los aviones (acceso e interior) |
4,4 |
3,5 |
|
|
TRANSPORTE
MARÍTIMO |
|
|
|
|
La señalización y megafonía de la estación |
4,0 |
|
3,7 |
|
Los barcos de pasajeros |
3,6 |
2,6 |
|
Fuente: Encuesta “Accesibilidad y Transporte Urbano”. Proyecto ACCEPLAN 2001
El desarrollo de la cadena de transporte en el ámbito urbano depende en gran medida de la disposición de autobuses de piso bajo con rampa y sistema de arrodillamiento. Su número asciende ya al 30% lo que es una gran mejora, pero aún lastrada por problemas diversos de operación, como se ha visto en el capítulo correspondiente. La disposición de Eurotaxis también ha crecido, y también presenta problemas diversos. En todo caso, estas soluciones no están suficientemente extendidas, por lo que el acceso a los vehículos de transporte urbano sigue siendo uno de los eslabones clave en los que se produce la más clara ruptura de la cadena de accesibilidad.
En cuanto al transporte interurbano por tierra, la situación se puede definir como mala: sólo un 0,2% de los servicios de autocar y un 5% de las de tren tienen material móvil accesible; la percepción de los usuarios lo confirma. El acceso e interior de los autocares y trenes constituye la mayor barrera destacada en los transportes interurbanos y, dada la dificultad de aplicación de las soluciones asistidas (elevadores o ayuda manual para acceso al vehículo y movilidad interior) supone una ruptura absoluta de la cadena de transporte
4.Conexión estación-parada → espacio público-destino:
En
la Evaluación de edificios públicos se ha valorado la cadena de accesibilidad
en el itinerario de aproximación al edificio. Los resultados se muestran en
la tabla siguiente:
|
Itinerario |
Nº |
Accesible |
No acc. |
Motivo Principal Inaccesibilidad |
Distancia Media |
|
Desde la calle principal |
258 |
58,9% |
41,1% |
Desniveles con escaleras o rampa >8% y bordillos sin rebajar |
23,2 m |
|
Desde la parada de tpte. Colectivo |
180 |
46,1% |
53,9% |
Desniveles con escaleras o rampa >8% y bordillos sin rebajar |
64,9
m |
|
Desde
parking general |
230 |
48,7% |
51,3% |
Bordillos sin rebajar y desniveles con escaleras o rampa>8% |
31,3 m |
|
Desde las plazas de aparcamiento reservadas |
89 |
60,7% |
39,3% |
Bordillos sin rebajar y desniveles con escaleras o rampa>8% |
47,3 m |
Fuente: Evaluación Itinerarios Urbanos, Evaluación Edificios Públicos. Acceplan 2001
Como
en el caso de las estaciones de transporte, el itinerario desde las plazas de
aparcamiento adaptadas hasta el edificio es el que presenta un porcentaje más
elevado de itinerarios accesibles, no obstante, la proporción de itinerarios
accesibles es muy elevado teniendo en cuenta el grado de accesibilidad conseguido
al disponer de plazas de aparcamiento adaptadas y a pesar de que el recorrido
hasta el edificio presente problemas como los bordillos sin rebajar.
Analizamos también las posibilidades de acceso a diferentes destinos una vez superados los eslabones vinculados específicamente con el transporte. En la siguiente tabla los usuarios valoran la accesibilidad en distintos espacios de destino en la ciudad como posibles destinos de sus desplazamientos.
Tabla 9.5. Grado de accesibilidad de los espacios
0=Inaccesible 3=Poco accesible 6=Bastante accesible 10=Muy accesible
|
Elemento |
Media
poblac. |
1 |
2 |
F** |
8* |
Silla
ruedas |
|
Bares/Restaurantes |
5,0 |
8,3 |
5,1 |
4,5 |
3,4 |
3,5 |
|
Edificios
educativos y culturales |
5,0 |
6,7 |
3,9 |
5,3 |
3,8 |
4,4 |
|
Cines/teatro |
5,1 |
8,5 |
3,1 |
5,1 |
4,6 |
4,3 |
|
Mercados,
tiendas, supermercado |
5,4 |
9,0 |
5,0 |
5,0 |
4,1 |
4,1 |
|
Parques,
jardines |
5,7 |
7,6 |
5,8 |
5,4 |
5,0 |
5,4 |
|
Rango
Muestral |
151/325 |
5/11 |
11/62 |
128/241 |
7/11 |
83/135 |
*1=Deficiencias mentales, 2=Deficiencias visuales, 8=Deficiencias no clasificadas en las anteriores (Según INE, 1999)** F=Deficiencias físicas
Fuente: Encuesta “Accesibilidad y Espacio Urbano” y “Accesibilidad y Edificación”.Proyecto ACCEPLAN 2001
Los espacios menos valorados son los locales de ocio y como ya se ha comentado, los entornos propios son los más valorados, en este caso, el interior de la vivienda.
Resumimos las barreras más destacadas por los
usuarios para cada uno de los tramos analizados en la siguiente Tabla:
Tabla 9.6. Barreras más destacadas por tramos
|
Tramo |
1ª Barrera |
2ª Barrera |
|
T1: Vivienda-estación tpte. |
Aceras |
Distancias largas |
|
T2: Estación tpte.-vehículo |
Escalones |
Escaleras |
|
T3: Dentro del vehículo |
Espacio reducido |
No adaptado |
|
T4: Vehículo-estación tpte. |
Escalones |
Señalización |
|
T5: Estación-destino final |
Aceras |
Tpte. No adaptado |
Fuente: Encuesta “Accesibilidad y Espacio Urbano”. Acceplan
2001
Como se ve por los análisis realizados, son múltiples los elementos susceptibles de plantear rupturas en la cadena de accesibilidad de las personas con discapacidades, hasta el punto de que –a partir de los datos recabados- la plena autonomía de estas personas en el espacio público es en el momento actual irrealizable. Tan sólo en ciudades concretas, y dentro de ellas en recorridos o zonas concretas se puede garantizar una movilidad autónoma y discrecional, incluyendo la utilización de transportes públicos colectivos.
Es evidente que las condiciones de una cadena
de accesibilidad dependen del eslabón más débil o de peores condiciones de accesibilidad,
pues si la dificultad de acceso tiene suficiente envergadura se limita o disuade
el desplazamiento completo a lo largo de toda la cadena. Así, por ejemplo, una
oferta ferroviaria nocturna, con plazas acostadas, plenamente accesible para
una persona con silla de ruedas desde el punto de vista de la relación entre
los andenes y los trenes, puede ser inútil para dicha persona si no tiene también
adaptados sus aseos.
Como ya se ha señalado las cadenas de la accesibilidad
dependen de las características de las personas en la medida en que, por ejemplo,
la facilidad de acceso a un vehículo de transporte colectivo puede ser elevada
para una persona con deficiencias visuales y muy reducida para una persona con
silla de ruedas; pero también hay que entenderlas inscritas en un marco social,
económico e institucional que orienta y regula a ese conjunto de condicionantes.
Así, por ejemplo, es el contexto social y la regulación administrativa la que
puede romper sin paliativos algunos de los eslabones de la accesibilidad, como
ocurre cuando se prohíbe transportar un carrito de niño en los autobuses, lo
que significa cercenar la accesibilidad para una madre o un padre con su hijo
en un sistema de transporte urbano.
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[89] Los encuestados han podido responder sobre las dificultades al hacer los desplazamientos de forma autónoma o bien, acompañados, puesto que la pregunta realizada no lo especificaba. De este modo, las valoraciones pueden ser considerablemente más elevadas que si se hubiera considerado las condiciones de desplazamiento autónomas, especialmente si consideramos que un 42% de los encuestados siempre salen acompañados.
[90] Se trata de valoraciones agregadas para poblaciones con discapacidades muy diversas, por lo que los datos se deben interpretar como indicativos de la población con discapacidad en general. Su principal interés en este enfoque es comparativo entre los diversos eslabones.
[91] Si analizamos uno sólo de esos elementos, las obras que se realizan en la ciudad, vemos que según las evaluaciones realizadas en el 28% de los recorridos hay alguna obra que ocupa la acera. Las leyes de accesibilidad establecen que estas deberían ofrecer pasos alternativos accesibles. Sin embargo, los resultados nos muestran lo contrario: el 66% de estas obras no dejan un espacio de paso sin obstáculos superior a 1,2 m y solamente el 12% de éstas ofrecen una alternativa de paso sin obstáculos ni escalones.