5.3. La accesibilidad del Espacio Urbano
Aunque existen importantes estudios y trabajos de toda índole que diagnostican certeramente los principales problemas o barreras para conseguir un medio urbano accesible, no existe un conocimiento empírico con una base amplia y criterios homogéneos sobre cuál es el estado real de la situación en nuestro país. Por ello se ha realizado un trabajo de campo, con el doble objetivo de, por un lado, evaluar la situación, los logros alcanzados y la magnitud de los problemas aún existentes y, por otro, servir como punto de partida (“foto fija” del grado de accesibilidad del espacio público urbano elaborada con criterios uniformes) para en sucesivas y posteriores evaluaciones poder realizar un seguimiento de la eficacia de los planes y políticas desarrolladas.
La muestra se ha diseñado buscando la máxima representatividad respecto a la realidad del espacio urbano en nuestro país, de forma que los datos obtenido puedan ser extrapolados sin temor a grandes equivocaciones en cuanto a la cuantía global y tipología de problemas.
5.3.1. Trabajo De Campo: Las Evaluaciones
Se han evaluado 729 itinerarios que suman un total de 364,5 Km. de calles en 80 ciudades repartidas por toda la geografía peninsular y las islas[26]. La ficha de evaluación se diseñó intentando recoger de la forma más exhaustiva posible todos los tipos de situaciones y barreras que pueden afectar la accesibilidad del espacio urbano, agrupadas en relación con los cuatro elementos que mejor la sintetizan: aceras, altura libre de paso, cambios de nivel y cruces, y diferenciando, a su vez, los componentes de cada uno de estos elementos y la clase de barrera (bordillos, pavimento, mobiliario etc.) de tal manera que los resultados obtenidos permitan identificar los problemas principales de forma precisa para poder orientar posteriormente los actuaciones y medidas a tomar.Hemos clasificado los itinerarios en 4 tipos según la proporción que en cada caso resulta finalmente accesible. Para ello se toman en cuenta cuatro elementos: (1) la acera, (2) la altura libre de paso, (3) los cambios de nivel y (4) los cruces de calzada.
Considerando siempre todos y cada uno de estos elementos, los tipos de itinerarios resultantes son:
Es importante resaltar que todos los elementos tienen en principio la misma consideración a la hora de evaluar la accesibilidad de un itinerario con independencia de la gravedad del problema o del tipo de personas a las que afecte; es decir, que la inaccesibilidad de cualquiera de ellos produce el mismo resultado: la ruptura de la cadena de accesibilidad del itinerario y, consecuentemente, la consideración de este como “inaccesible”. No obstante, cada uno de los elementos influye de diferente forma en la clasificación final de la accesibilidad de los itinerarios y puede tener distinta valoración cualitativa, por lo que se ha realizado un análisis más pormenorizado que da lugar a diversas reflexiones y conclusiones que se desarrollan a continuación.
Del análisis de los resultados de esta evaluación en primer lugar destaca el bajo nivel de accesibilidad agregada del espacio urbano, ya que sólo un 0,5% de los 729 itinerarios evaluados (4 en números absolutos, que se hallan en Logroño, Murcia, Vitoria y Zamora) son totalmente accesibles en los 500 metros de su recorrido, frente a un 63% con al menos uno de sus elementos analizados (aceras, altura libre de paso, cambios de nivel o cruces) totalmente inaccesible en sus 500 metros de recorrido, es decir, itinerarios con una calificación de nada accesibles. De este modo, teniendo en cuenta la accesibilidad desde el punto de vista de las necesidades conjuntas de todo el colectivo de personas beneficiarias de la supresión de barreras, los resultados apuntan que prácticamente no se podrá realizar ningún recorrido de 500 metros sin hallar alguna barrera.
Ello concuerda con la valoración dada por los usuarios en la que la accesibilidad de las calles se considera insuficiente, y con el hecho de que según la encuesta el 41,7% de las PMRC necesitan un acompañante para salir de casa, lo que unido a la consideración del alto porcentaje (el 84%) que tienen que hacerlo diariamente, (con independencia de lo deseable), nos da una medida de la importancia del problema.
Es de destacar que los problemas de accesibilidad son mayores en los núcleos rurales y en las pequeñas áreas urbanas que en las ciudades medias y grandes, destacando como mejor situadas las ciudades entre 100.000 y 250.000 habitantes, seguidas por las grandes metrópolis.
5.3.2. Análisis de los elementos urbanos
Las aceras y los cruces de calzada son los elementos determinantes de la inaccesibilidad del espacio urbano, hasta el extremo de que con una probabilidad muy cercana al 100%, en un recorrido 500 m. la acera será inaccesible, como mínimo en algún punto, mientras que la incidencia de los cambios de nivel y de elementos que limitan la altura de paso es baja.
Tabla. 5.1. Itinerarios con accesibilidad
total
% de itinerarios completamente accesibles
respecto a cada elemento
|
Elementos |
Complet. Accesible |
Nada accesible |
Parcialmente acces. |
|
Accesibilidad Global (A+B+C+D) |
0,5% |
63,1
% |
36,3
% |
|
A. Acera |
6,4% |
22,8 % |
70,7 % |
|
B. Altura libre de paso |
54,7% |
1,1 % |
44,2 % |
|
C. Cambios de Nivel |
70,6% |
29,4 % |
|
|
D. Cruces de calzada |
16,3% |
42,9 % |
40,8 % |
Cabe señalar, que si bien hay un porcentaje menor de aceras totalmente accesibles que de cruces es, en cambio, mucho mayor el porcentaje de itinerarios que resultan totalmente inaccesibles a causa de las barreras en los cruces. De ello se puede deducir que la inaccesibilidad en las aceras se refiere más a barreras puntuales en alguno de los 10 tramos considerados que a una inaccesibilidad total en todo el itinerario, mientras que existen muchos más itinerarios donde la totalidad de sus cruces son inaccesibles (tabla anterior).
Estas características observadas sobre el terreno resultan coincidentes con las opiniones de los usuarios en las encuestas realizadas. Estos consideran mejor la accesibilidad de las aceras que la de los cruces en las preguntas realizadas al respecto.
Las aceras
Los resultados de la evaluación referidos a los elementos determinantes de la accesibilidad de la acera (banda libre de paso, pavimento y pendiente longitudinal) muestran que la anchura de la banda libre de paso es el elemento que más veces inaccesibilita las aceras.
Tabla 5.2. Accesibilidad de las aceras.
% de cada tipo de itinerarios
|
|
Complet. Accesible |
Nada accesible |
Parcialmente acces. |
|
A. Acera (A1+A2+A3) |
6% |
23% |
71% |
|
A1. Banda Libre de paso |
26% |
4% |
70% |
|
A2. Pavimento |
29% |
11% |
60% |
|
A3. Pendiente longitudinal |
46% |
3% |
51% |
Esto se debe especialmente
a la presencia de estrechamientos y no a la anchura construida de la acera.
De hecho, las aceras evaluadas con una banda libre de paso construida totalmente
accesible a lo largo de todo el itinerario ascendieron al 55%, pero esta cantidad
bajo al 26% al considerar los estrechamientos.
¿Qué es lo que produce estos estrechamientos de acera? Más del 40% de los elementos que estrechan la acera por debajo de 1,2 metros son mobiliario urbano. El arbolado y las plantas representan la segunda causa de estrechamiento, seguidos de las obras y los vehículos mal aparcados.
En conjunto, los postes y farolas, árboles y coches mal aparcados concentran más de la mitad de los elementos que estrechan la acera por debajo de una medida accesible.
Gráfico 5.1. Frecuencia
de los estrechamientos de las aceras por categorías
% de estrechamientos sobre el total
Fuente: Evaluaciones de Itinerarios Urbanos. Proyecto ACCEPLAN
Coincide una vez más en este aspecto la valoración de los usuarios, para cuyo 83% la colocación del mobiliario urbano plantea dificultades de paso o de visión, a la vez que señala las obras como un problema de gran importancia ya que no solo constituyen una barrera sino que se perciben como un peligro, y considera el comportamiento de los automovilistas como una importante fuente de dificultades que se agrava con la percepción negativa de su evolución: las personas con discapacidad consideran que las actitudes de los automovilistas cada vez crean mayores dificultades para su movilidad.
El
mal estado del pavimento es el segundo motivo más importante de inaccesibilidad
de las aceras al tiempo que es la barrera que inaccesibilita tramos más largos
de recorrido. Resulta llamativo que exista un número significativo de aceras
perfectamente accesibles en cuanto a sus componentes más difíciles de resolver,
por estar más condicionados por factores predeterminados (orografía, ancho
de la calzada...) como son la banda libre de paso y la pendiente longitudinal
y que resultan inaccesibles por problemas en el pavimento que es su componente
más fácil de resolver.
Gráfico
5.2. Efecto del estado del pavimento en la accesibilidad de las aceras
% de cada tipo de itinerario sobre el total teniendo en
consideración el estado del pavimento y sin tenerlo (suponiendo una mejora
total)

Fuente: Evaluaciones de Itinerarios Urbanos. Proyecto ACCEPLAN
Parece en cambio que la excesiva pendiente longitudinal no actúa tan negativamente o que, en todo caso, es una barrera generalmente localizada en algunos tramos, ya que solamente el 2,5% de los itinerarios son totalmente inaccesible por este motivo. Las ciudades con una proporción elevada de itinerarios con pendientes inaccesibles suelen ser ciudades antiguas y generalmente de pequeño tamaño, es decir ciudades en las que el casco antiguo (realizado a menudo con interés defensivo en zonas abruptas o en riberas de ríos) sigue teniendo un peso importante en su conformación actual. Estos problemas requieren medidas específicas, pues no es posible eliminar sus causas y habrá únicamente que aliviar sus consecuencias con soluciones imaginativas y muy técnicas dado el carácter histórico de este patrimonio.
Pero, afortunadamente, más de la mitad de los problemas y barreras para que las aceras sean accesibles se deben a elementos removibles y mejorables con relativa facilidad, no intrínsecamente relacionados con la configuración física o geográfica que sería más difícil de resolver. En concreto si en los itinerarios evaluados se suprimiesen los estrechamientos originados por el mobiliario urbano, incumplimiento cívico, obras o vehículos y las barreras debidas al pavimento, es decir a barreras que, en principio, parece que podrían suprimirse a través de proyectos de urbanización que no requieren grandes transformaciones estructurales o tipológicas, el porcentaje de aceras totalmente accesibles pasaría de un 6,8% a un 26%, con una banda libre de paso accesible en un 47,7% frente al 25% actual.
La percepción ligeramente positiva de los usuarios sobre la evolución de las condiciones de accesibilidad de las aceras permite confiar en que ya se ha emprendido parte del camino planteado. Los mejores resultados globales de la accesibilidad en las zonas más recientes de la ciudad y sobre todo en la accesibilidad de las aceras, avalan también esta confianza, con la salvedad de la preocupante persistencia de estrechamientos debidos al arbolado y plantas en algunas zonas modernas. Las mejores condiciones de los ensanches respecto a las zonas más recientes matizan, también, el optimismo al relacionar esta mejores condiciones con la calidad general de la urbanización de la zona y no tanto con la consideración de la accesibilidad.
Los Cruces
El principal problema de la inaccesibilidad creada por los cruces se debe a la falta de rebajes en los bordillos, existiendo más de un 40% de itinerarios en los que ningún cruce esta rebajado frente a un 16% en el que todos sus cruces lo están. Esto demuestra, por una parte la dimensión del problema a acometer, por otra que se trata de un tema en el que se viene trabajando activamente, lo que ha producido unos resultados nada desdeñables, y por otra la necesidad de aumentar la coordinación o las actuaciones integrales de modo que se evite la incoherencia de ese 44% de itinerarios que tiene algún cruce rebajado pero no todos.
Tabla 5.3. Accesibilidad de los cruces
de calzada (I).
Tipo de itinerarios según el %
de cruces rebajados
|
|
Completa1 |
Bastante |
Poco |
Nada |
Total |
|
Datos
generales |
|
|
|
|
|
|
Número de itinerarios |
119 |
155 |
142 |
313 |
729 |
|
Número total de cruces |
277 |
661 |
785 |
1.182 |
2.905 |
|
% sobre el total de cruces |
10% |
23% |
27% |
41% |
100% |
|
Media de cruces por itinerarios2 |
3 |
4 |
6 |
4 |
4 |
|
Frecuencia en metros |
159 |
117 |
90 |
132 |
125 |
|
|
|
|
|
|
|
|
Accesibilidad
itinerarios |
16% |
21% |
19% |
43% |
100% |
|
Itinerarios con todos los cruces rebajados |
100% |
_ |
_ |
_ |
100% |
|
% Itinerarios con 1 cruce sin rebajar |
_ |
54% |
0% |
15% |
18% |
|
% Itinerarios con 2 a 4 cruces sin rebajar |
_ |
46% |
75% |
57% |
49% |
|
% Itinerarios con 5 a 9 cruces sin rebajar |
_ |
1% |
25% |
27% |
17% |
|
% Itinerarios con 10 o más cruces sin rebajar |
_ |
0% |
1% |
1% |
1% |
1. Los itinerarios sin cruces se engloban en esta categoría. 2. Para calcular la media de cruces por itinerarios no se consideran los itinerarios sin cruces.
Fuente: Evaluaciones de Itinerarios Urbanos. Proyecto
ACCEPLAN.
Además, los datos recogidos nos han permitido comprobar que la existencia de rebajes implica un mejor cumplimiento generalizado de otros requisitos de accesibilidad, como la señalización de los pasos de peatones, los vados enfrentados, franja para ciegos y semáforos lo que obedece sin duda a una mayor preocupación por parte de la administración responsable por los problemas de accesibilidad. Pero, lo que es más importante: la existencia de rebajes también coincide con una menor ocupación del vado por vehículos.
Tabla 5.4. Características de los
cruces según el nivel de accesibilidad del itinerario.
Números absolutos y % sobre el
total.
|
|
Completa |
Bastante |
Poco |
Nada |
Total |
|
%
sobre el total de cruces evaluados |
|
|
|
|
|
|
Con paso de peatón señalizado |
79% |
66% |
58% |
36% |
53% |
|
Con semáforo |
33% |
21% |
15% |
9% |
16% |
|
Con vados enfrentados |
62% |
64% |
51% |
50% |
55% |
|
Pasos ocupados por vehículos |
9% |
13% |
15% |
19% |
15% |
|
Con franjas para ciegos |
50% |
27% |
21% |
16% |
23% |
Las correlaciones entre características indican que las deficiencias de una situación repercuten en un proceso de mayor deterioro general, fenómeno que se observa continuamente respecto a cualquier otro elemento de la calidad urbana (cuando la urbanización es buena y hay un buen servicio de mantenimiento la gente mantiene las calles más limpias, por ejemplo), es decir las mejoras en cualquier elemento producen un efecto “tirón” de mejora en general, a la vez que revelan una mayor conciencia y sensibilidad hacía los problemas. En este caso a mejor calidad de la urbanización, traducido por mayores indicios de preocupación por la accesibilidad, menor deterioro y falta de civismo.
Por otra parte, el análisis de la relación entre la existencia de rebajes en los cruces y la accesibilidad de las aceras lleva a la conclusión de que no existe suficiente coordinación ente las actuaciones en cruces y aceras, lo que invalida los resultados sobre la accesibilidad de acciones positivas como la de dichos rebajes. La actuación sobre uno solo de los elementos inaccesibles produce mejoría pero proporcionalmente mucho menor que la actuación coordinada y coherente.
La altura de paso
La altura libre de paso es, por el contrario, uno de los problemas menos frecuentes siendo la probabilidad de hallar un elemento que limite la altura libre de paso en un recorrido de 500 mts. la mitad que la de encontrar una barrera en la superficie de la acera. Los árboles concentran cerca de tres cuartas partes del conjunto de elementos que actúan de barrera en la altura disponible de los recorridos urbanos y los toldos el 20%. De tal forma que si los árboles no limitasen la altura libre de paso (posiblemente con la poda sin dañarlos o alterarlos seriamente) los itinerarios accesibles en la totalidad de su recorrido, por lo que a la altura se refiere, se elevaría por encima del 70%.
De todos modos, el impacto sobre la accesibilidad global de los itinerarios mejoraría muy poco ya que los árboles, aún siendo una barrera si se evalúa la accesibilidad de la altura libre de paso, son poco relevantes para explicar los bajos niveles de accesibilidad de las calles españolas. Como característica particular cabe señalar la mayor presencia de las barreras debidas a los toldos y al arbolado en las áreas mediterráneas y en el sur.
Los cambios de nivel
Los cambios de nivel también tienen poca relevancia en la inaccesibilidad del espacio urbano en términos absolutos, pero cuando existen inaccesibilitan por completo el recorrido, normalmente por un escalón aislado o una escalera sin alternativa, con la gravedad que ello conlleva, y que se refleja en la encuesta a usuarios donde los cambios de nivel mal resueltos son calificados entre los problemas más graves.
Gráfico
5.3.
Probabilidad absoluta de que un cambio de nivel inaccesibilite un itinerario
urbano de 500 mts. Análisis por tipos.,
Fuente: Evaluaciones
de Itinerarios Urbanos. Proyecto ACCEPLAN.
Cuando hay rampas éstas son casi siempre inaccesibles, debido a la falta del pasamanos o a su excesiva pendiente.
Hay que tener en cuenta que la orografía de la ciudad incide en la presencia de cambios de nivel inaccesibles en los itinerarios. La presencia de los escalones o las escaleras sin alternativa, y los defectos o mala ejecución de las rampas reitera, en todo caso, que con independencia de las dificultades reales provocadas por la orografía, existe una clara dejación y mal hacer, no solo al no buscar alternativas, si no incluso en la propia ejecución de las soluciones previstas: falta de pasamanos, pendiente excesiva y anchos de rampa insuficientes etc.
Parques y jardines
En cuanto a los parques y jardines es de destacar que los usuarios los consideran más accesibles que las calles (el 69% de los usuarios no encuentra dificultades en los mismos) y manifiestan mayor autonomía para pasear por el parque que para otras actividades a realizar fuera del hogar. Las principales barreras que señalan son los desniveles resueltos de forma inaccesible: escaleras, aceras falta de pasamanos ... seguidas de las ocasionadas por el pavimento.
El uso de los parques por las personas con discapacidades es muy elevado, según su testimonio, una vez cada 4 días, por lo que su accesibilidad debe ser importante. Afortunadamente no manifiestan tener grandes problemas en estos espacios.
Uso del mobiliario urbano
Para diagnosticar los problemas de accesibilidad en la utilización del mobiliario urbano nada mejor que las opiniones de los propios usuarios. Hemos ordenado los distintos elementos de acuerdo al porcentaje de encuestados que han manifestado tener problemas para su utilización, distinguiendo entre los discapacitados visuales y aquellos con problemas del sistema nervioso (según clasificación INE 99).
Tabla 5.5. Porcentaje de encuestados con dificultades para usar los siguientes elementos (en gris los que superan el 50 %)
|
Elemento |
S. NERVIOSO |
VISIÓN |
|
W.C. públicos
en calle |
67,5
% |
32,1
% |
|
Contenedores |
58,6
% |
22,4
% |
|
Cabinas
teléfono |
56,3
% |
46,9
% |
|
Fuentes
beber |
55,4
% |
25,9
% |
|
Máquinas
expendedoras |
44,6
% |
60,7
% |
|
Cubos de
basura |
40,9
% |
16,1
% |
|
Bancos
y asientos |
40,0
% |
13,4
% |
|
Buzones |
39,8
% |
21,0
% |
|
Quioscos |
27,9
% |
7,9
% |
|
Terrazas |
25,0
% |
12,7
% |
|
Papeleras |
23,9
% |
31,3
% |
|
Cabinas
teléfono adaptadas |
22,3
% |
44,4
% |
|
Tamaño
muestra (máx./min.) |
206/193 |
67/45 |
Fuente: Encuesta de “Accesibilidad y Espacio Urbano”.
Proyecto ACCEPLAN.
Los discapacitados físicos tienen más problemas que los visuales en su relación con el mobiliario urbano. Los elementos cuyo uso crea más problemas no son los mismos para unos que para otros.
La mitad de las personas encuestadas consideran que la colocación del mobiliario urbano es en general correcta. No obstante más del 80% (casi el 90% en el caso de discapacidades visuales) considera que la colocación le plantea problemas.
Obras: su vallado y señalización
Los usuarios encuestados valoraron también las obras realizadas en el medio urbano. El 70% considera que el vallado es inadecuado o peligroso y sólo a uno de cada cuatro le parece correcto. El 60% de los ciegos lo considera peligroso y otro 22% más inadecuado. La mayoría no considera que este aspecto evolucione positivamente.
Los problemas más importantes destacados por los usuarios son “aceras ocupadas”, “pasos estrechos o poco espacio”, “obligación de bajar de la acera” e “inseguridad/vallas móviles”.
La señalización se valora mejor, pues un 33% la considera adecuada (22% los ciegos), aunque tampoco consideran que se de una mejora en este aspecto.
5.3.3. Balance de la accesibilidad en las calles
En definitiva, de la evaluación efectuada se deduce que a pesar de los bajos niveles de accesibilidad detectados la situación no es tan dramática, ya que afortunadamente, con la mera introducción de criterios de accesibilidad en todos los ámbitos de la actividad municipal se pueden conseguir mejoras sustanciales en la accesibilidad global del espacio urbano sin obras necesariamente complejas o muy costosas. Bastaría con coordinar e integrar los criterios de accesibilidad en la actividad habitual de disciplina urbanística y viaria (control de obras, terrazas, aparcamiento etc.), diseño urbano (mobiliario), mantenimiento y limpieza (basuras, depósitos de material) y servicios de obras e infraestructuras (pavimentación, colocación de señales, etc) para que en la muestra evaluada, se produjese un aumento del 35% en los itinerarios totalmente o bastante accesibles y una disminución de un 30% de los inaccesibles en todo el recorrido. Actuaciones que para ser eficaces exigen imprescindiblemente de la coordinación de los distintos niveles de la Administración con el mismo planteamiento e involucrar al conjunto de la población en la toma de conciencia de la importancia de la accesibilidad. En este sentido, la mejor situación de las grandes ciudades puede ser indicio de que la mayor exigencia colectiva ha logrado que la accesibilidad empieza ya a considerarse entre los requisitos a cumplir en las actuaciones municipales.
Esta visión relativamente optimista concuerda con la percepción de los usuarios de que en el conjunto de la cadena de accesibilidad el espacio urbano no es el elemento que plantea las mayores dificultades ya que, como media, las ayudas necesarias son puntuales y se observa una evolución positiva en general.
No se puede olvidar, sin embargo, que existe un importante porcentaje de situaciones en las que los problemas existentes requieren soluciones más complejas de remodelación del espacio urbano (ampliación del ancho de aceras, cambios de nivel detectados como el problema más grave por los usuarios etc.) o de búsqueda de itinerarios alternativos que será necesario estudiar en el marco de planes más ambiciosos o con mayor contenido y capacidad de actuación.
En este sentido es de señalar que en los cascos antiguos, sí es donde se dan mayores problemas estructurales (cambios de nivel, anchos de acera insuficiente...) se observan signos de que las nuevas políticas de rehabilitación y de mejora que se están desarrollando en estas zonas están empezando a tener la accesibilidad entre sus objetivos aportando soluciones adecuadas de diseño para todos que demuestran la posibilidad de resolver estos problemas si hay voluntad para ello.
Los resultado de la encuesta a usuarios que sitúan a las calles como el primer ámbito de actuación preferente, reflejando el grado de importancia y la repercusión en sus vidas de la accesibilidad de este espacio urbano obliga, sin duda, a afianzar dicha voluntad y buscar soluciones de diseño y planificación urbana que en definitiva redundaran en un espacio de mayor calidad y más fácil utilización y disfrute para todos.
La valoración general dada a la evolución de la accesibilidad en las ciudades es ligeramente positiva, indicando que si bien avanzamos en las transformaciones necesarias no lo hacemos con una velocidad de crucero suficiente.
Una perspectiva completa de cómo valoran los usuarios el estado actual de la accesibilidad de los elementos urbanos se presenta en el siguiente gráfico. Las barras verdes indican los valores medios obtenidos de diferentes tipos de discapacidades. Los triángulos rojos muestran la importancia de cada elemento[28], pudiendo destacarse que las aceras, rampas y bordillos, así como las actitudes ciudadanas de los automovilistas son los elementos de accesibilidad más importantes y también los que peor situación presentan en el momento actual.
Gráfico 5.4. Valoración de la accesibilidad en los elementos del espacio urbano y actitudes ciudadanas
Barras verdes: grado de accesibilidad (escala superior). Triángulos rojos:
importancia del elemento (escala inferior)
Fuente: Encuesta de “Accesibilidad y Espacio Urbano”.
Proyecto ACCEPLAN.
En relación con la valoración media correspondiente a “Señalización para ciegos y sordos” debemos tener en cuenta que la valoración dada por el colectivo de ciegos y sordos que, en definitiva, son los más afectados por esta señalización, presenta resultados bien diferentes: para este colectivo, con 69 encuestados la valoración es de 5 puntos y la importancia media de 8,5 puntos, muy superior también a la media de todas las personas con discapacidad que refleja el gráfico.
![]()
[26] El análisis de la accesibilidad a lo largo de los 500 metros que mide cada itinerario se realiza mediante múltiples observaciones, tomadas metro a metro, de modo que la agregación de accesibilidades de cada elemento evaluado da lugar al nivel de accesibilidad global del itinerario.
[27] Los tipos 2 y 3 aparecen en algunas tablas combinados como “parcialmente accesibles”.
[28] La distancia entre uno y otro da una idea intuitiva de la mejora pendiente para alcanzar una situación satisfactoria.