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Capítulo
5
Urbanismo
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El modelo de ciudad actual genera un aumento creciente de las necesidades de movilidad, derivadas en gran parte de modelos urbanos dispersos, desestructurados y con separación de usos. Ello implica una pérdida generalizada de calidad de vida en la ciudad y dificultades añadidas sobre las ya existentes para los colectivos con problemas de movilidad o comunicación. En estas condiciones se hace necesario estudiar de forma integral las necesidades y requerimientos de estos y otros grupos sociales en la ciudad para facilitar el diseño de entornos urbanos que simplifiquen y faciliten la vida a todos. Para intervenir y corregir los problemas detectados serán necesarios instrumentos de intervención y transformación que actúen desde los distintos campos que configuran el espacio urbano y vayan más allá de la mera definición de parámetros o estándares, aunque éstos sean de obligado cumplimiento.
Estos propósitos, aplicados al campo de la accesibilidad, no significarían otra cosa que adoptar los criterios de Diseño Universal en la ciudad, tanto en su proceso de crecimiento como en su reforma interior.
Esta es la perspectiva con la que se aborda este diagnóstico de la accesibilidad en las ciudades españolas. No sólo se ha pretendido conocer y describir una situación que está en constante evolución, sino identificar los elementos clave sobre los que habría que intervenir definiendo prioridades, instrumentos, agentes responsables, etc.
El objetivo de cada bloque de análisis ha sido identificar los elementos claves no sólo por su importancia o jerarquía del problema en el aspecto de que se trate (normativa urbanística, planes de accesibilidad, evaluación de la realidad, etc), si no en relación con su influencia en el resto de los aspectos y, sobre todo, en cuanto su capacidad o sus efectos para transformar la realidad de acuerdo con el objetivo de conseguir un espacio urbano accesible.
Así, el esquema metodológico utilizado ha sido:
| Análisis y diagnóstico de la situación real del espacio urbano a partir de la evaluación de una muestra significativa de itinerarios urbanos y de una encuesta a usuarios. | |
| Análisis y diagnóstico de los instrumentos de regulación /intervención en el medio urbano. | |
| Síntesis y Diagnóstico de las relaciones entre los problemas y los instrumentos, clasificación y jerarquización de problemas. |
El estudio realizado revela algunas lagunas o carencias existentes en la información sobre el “estado del arte” fruto, en algunos casos, de las limitaciones del presente trabajo, pero en otros casos, de la propia situación aún emergente en muchos aspectos –incluido el de la información- de la integración de la accesibilidad como un objetivo de la política urbana. No obstante, creemos que con la información disponible, sobre todo como resultado del trabajo de campo, se ha podido llegar a extraer conclusiones que permiten mejorar el conocimiento de la situación de accesibilidad del espacio urbano en España y sobre todo efectuar un Diagnóstico válido para seguir avanzando hacia la accesibilidad de dicho espacio.
Los resultados de los análisis realizados tanto del estado real del espacio urbano como de los instrumentos previstos para su configuración y regulación, muestran que nos hallamos todavía muy lejos de que la accesibilidad sea una característica común en nuestras ciudades y un requisito plenamente asumido por los planificadores y gestores de las mismas.
Esta apreciación negativa es irrefutable desde la perspectiva de la evaluación de la realidad de acuerdo con los criterios y parámetros establecidos en la legislación vigente sobre accesibilidad, que suponen la plena satisfacción de las necesidades reales de millones de personas: solo 4 de los 729 itinerarios de 500 metros evaluados resultan plenamente accesibles aplicando dichos criterios.
Pero es preciso matizar esta primera impresión con un análisis más pormenorizado y ponderando estos resultados en el contexto una reflexión más amplia sobre las ciudades, su configuración, funcionamiento, etc.
En primer lugar hay que tener en cuenta que la historia del desarrollo de nuestras ciudades y pueblos es muy anterior a la aún breve historia del trabajo institucional a favor de la accesibilidad y de su concepción como diseño para todos. Quiere esto decir que la mayor parte de su extensión, calles y plazas fueron construidas con anterioridad a la formulación de los criterios de accesibilidad que hoy día consideramos indispensables. Ello justifica, en parte, que a pesar de los esfuerzos realizados y del gran número de actuaciones emprendidas los resultados globales sean todavía tan escasos.
En segundo lugar la complejidad del espacio urbano y la diversidad de funciones que se realizan en él y la diversidad de actores o agentes que intervienen dificultan la tarea de control o adecuamiento a cualquier objetivo de mejora.
Revisados desde esta perspectiva los resultados, lo más llamativo resulta la dispersión y la falta de coordinación tanto de las actuaciones como de los instrumentos. Así, a menudo, actuaciones de adecuación de la accesibilidad con rebajes en cruces se invalidan por la existencia de estrechamientos en la acera debidos a mobiliario urbano o por el mal estado del pavimento, o lo que es más grave, ya que sería más fácil de evitar, por contenedores de basura, coches mal aparcados, obras, etc. En otros casos se prevén rampas para salvar desniveles de forma accesible pero, o no tienen la anchura necesaria, o la pendiente es excesiva o simplemente no se prevé la barandilla adecuada.
En conjunto los problemas detectados se pueden agrupar en tres grandes grupos que enunciaremos de menor a mayor dificultad de resolución.
| Los derivados de la falta de consideración de los criterios de accesibilidad en el mantenimiento de los espacios urbanos y en la rigurosidad en la aplicación de las medidas de disciplina urbana: mal estado del pavimento, vehículos, obras, incumplimiento cívico, inadecuada poda de árboles, toldos, etc. | |
| Los derivados de la falta de integración de los criterios de accesibilidad en el diseño de la urbanización del espacio urbano: estrechamiento en aceras debidos a mobiliario urbano (arbolado, farolas,...), pavimentación inadecuada, la falta de rebaje en los cruces, los elementos que limitan la altura libre de paso, etc. | |
| Las derivadas de problemas de la configuración estructural del espacio urbano: pendientes excesivas, cambios de nivel, aceras estrechas, etc. |
Es de resaltar que, a pesar de la importante normativa vigente sobre accesibilidad, rica en ejemplos y parámetros para garantizar un diseño accesible del espacio urbano, los nuevos barrios siguen sin ser plenamente accesibles, respondiendo las mejoras más a criterios de calidad de la urbanización y del diseño que a la toma en consideración de la accesibilidad. La falta de coordinación entre la planificación urbanística y las normas de accesibilidad y/o entre los departamentos administrativos responsables de las dos áreas parece aquí evidente.
Esta falta de integración en el urbanismo (entendido en un sentido amplio de planificación, urbanización y gestión del espacio urbano) de la accesibilidad como un requisito imprescindible está en el origen de muchos de los problemas detectados. Falta que es achacable a la todavía casi generalizada ignorancia mutua entre los dos campos normativos. Por una parte, en la legislación urbanística vigente no existe una conciencia suficiente del problema y de la responsabilidad de los instrumentos urbanísticos en la consecución de un medio urbano accesible, considerándose aún la accesibilidad como un aspecto derivado de una regulación sectorial que hay que cumplir, pero no como un componente intrínseco del espacio urbano a considerar en todo momento, desde la planificación, el diseño, la gestión, etc. Por otra, tampoco en la legislación sobre accesibilidad se utiliza la potencialidad de los instrumentos urbanísticos; las Ordenanzas Municipales sobre Accesibilidad, en la mayoría de los casos, se plantean como una Ordenanza específica sin ninguna vinculación con las Ordenanzas Urbanísticas y de la Edificación o con el Planeamiento urbanístico, y no se buscan posibles vinculaciones ventajosas entre los PEA y los planes urbanísticos.
Podría decirse que nos enfrentamos a una situación en la que ya se ha dado el primer paso en el ámbito de la normativa, de la toma de conciencia y del emprendimiento de actuaciones básicas, pero que es preciso dar un paso más con actuaciones y planteamientos más complejos como requiere una realidad compleja. Son necesarios nuevos esfuerzos que además de dirigirse a los temas básicos de reducción o tratamiento de barreras físicas planteen nuevas formas de coordinación administrativa y de concienciación ciudadana lo que a veces pueden resultar complicado: puede ser más fácil llevar a cabo una campaña de rebajes de cruces y pavimentación de aceras, que coordinar después a los servicios de limpieza para que coloquen bien los contenedores, controlar a las compañías que realizan canalizaciones, a los servicios que dan licencia y controlan a los quioscos o terrazas, concienciar a los automovilistas y ciudadanos en general.
Los estudios realizados nos llevan en este sentido a conclusiones esperanzadoras ya que del análisis de las causas de accesibilidad se deducen posibilidades de mejora mediante intervenciones que no requieren grandes cambios estructurales ni proyectos difíciles o muy costosos, referidas a los dos primeros tipos de problemas enunciados, los de mantenimiento y disciplina y los de diseño de elementos no estructurales. Se trata en definitiva de superar el primer nivel imprescindible de eliminar barreras para asumir una postura más activa que evite crearlas, impregnando de este principio a las instituciones y a la sociedad en su conjunto.
Avala esta visión esperanzadora el avance que se ha producido en la preocupación institucional manifestada en los múltiples instrumentos desarrollados, sobre todo a través de los PEA y las Ordenanzas Municipales y, aunque aún escasos, los buenos ejemplos de integración en la legislación urbanística de los criterios de accesibilidad, así como la constatación analizada de la capacidad de los planes de urbanismo para contribuir positivamente a crear entornos urbanos accesibles. Es decir que los instrumentos que existen únicamente es necesario utilizarlos más adecuadamente.
En los apartados siguientes se describe con mas detalle el diagnóstico de los distintos elementos analizados.