4.2. Resultados: La accesibilidad en los nuevos edificios de viviendas

 

4.2.1.Análisis General

  Los resultados de la evaluación indican que la mayoría de los edificios de vivienda estudiados incumple varios de los criterios de accesibilidad, establecidos para el análisis de los mismos.

  Este resultado general es el reflejo de los datos obtenidos del análisis de los ámbitos espaciales por separado y de los diferentes elementos analizados en los mismos.

Con carácter general, ninguno de los edificios evaluados cumple estrictamente la totalidad de los criterios de accesibilidad establecidos en el presente trabajo. Uno de cada cinco edificios residenciales no se puede considerar plenamente accesible en ninguno de los tres espacios contemplados, el exterior, el umbral y el interior.

Los espacios comunes de los edificios de vivienda presentan un bajo nivel de accesibilidad por la importante presencia de barreras en el ámbito interior y en el umbral, mientras que el acceso desde la vía pública es el ámbito espacial que presenta menos problemas de accesibilidad.

Una parte de la elevada tasa de inaccesibilidad en el umbral y el interior se produce si otorgamos la misma importancia al cumplimiento de los criterios de accesibilidad a un primer grupo de elementos que hemos denominado manipulables, como buzones o portero automático, que a los de carácter fijo o permanente de difícil remoción, como las escaleras o anchos de paso.

     Si prescindimos en el análisis de las características de este primer grupo de los elementos manipulables (su situación en altura, sobre todo) los resultados de accesibilidad mejoran considerablemente, como muestra el gráfico siguiente.  

Gráfico 4.1. Accesibilidad de los edificios de vivienda. Total muestra
En % de edificios no accesibles sobre el total de edificios evaluados.

(1). Elementos manipulables: portero automático y buzones del edificio.

Fuente: Evaluaciones de vivienda proyecto ACCEPLAN.

 

  Los edificios de vivienda en municipios de tamaño medio y pequeño (menos de 100.000 habitantes) son menos accesibles que en los municipios de mayor tamaño, debido fundamentalmente, a una mayor presencia de barreras en el acceso exterior a los mismos causadas por los cambios de nivel y el estado del pavimento.

  En los municipios pequeños, la presencia de escalones aislados en los ámbitos exteriores de los edificios de vivienda es la causa su mayor inaccesibilidad.

  En el umbral e interior, sin embargo, no existen diferencias apreciables en función del tamaño de ciudades.

  Este mayor incumplimiento de la condición de accesibilidad en los edificios situados en los municipios más pequeños puede obedecer a la menor capacidad de la administración local para ejercer las funciones de control y disciplina urbanística y/o a la diferencia de actividades de sus habitantes (forma de vida) respecto a las ciudades de mayor tamaño.

  Este mayor incumplimiento de la condición de accesibilidad en los edificios situados en los municipios más pequeños puede obedecer a la menor capacidad de la administración local para ejercer las funciones de control y disciplina urbanística y/o a la diferencia de actividades de sus habitantes (forma de vida) respecto a las ciudades de mayor tamaño.
En los edificios de vivienda, los cambios de nivel, escalones y rampas, caracterizados por ser generalmente elementos constructivos fijos y de más difícil remoción, representan un segundo grupo de barreras que aunque presentan porcentajes más bajos de inaccesibilidad que los elementos manipulables ya reseñados, constituyen sin embargo la principal barrera para la accesibilidad en el exterior y el umbral.

    Los escalones aislados, en ambos ámbitos y a las rampas inaccesibles en el exterior son los elementos destacados en la constitución de barreras.

    Las rampas, tanto en el exterior como en el interior de los edificios de vivienda presentan como principales causas de inaccesibilidad la excesiva pendiente longitudinal y la inexistencia de pasamanos y de zócalo longitudinal[20]. El empleo de rampas para salvar los cambios de nivel es muy generalizado en el conjunto de los edificios evaluados.
Los anchos de paso son elementos generalmente más accesibles tanto en el exterior como en el interior de los edificios.

  En los umbrales de entrada al portal, el ancho de paso de la puerta es insuficiente (menor de 85 cm.) en el 21% de los edificios evaluados, presentando además el plano de la puerta otros problemas como son: el barrido de apertura de la hoja insuficiente, el excesivo peso de la hoja y mecanismos de apertura inadecuados.

  La mitad de las puertas de entrada de portal analizadas son estrechas o tienen un espacio libre a ambos lados de la puerta insuficiente.

En el interior de los edificios de viviendas las causas fundamentales de inaccesibilidad se localizan en los ascensores, encontrándonos con que el 63% de los mismos presentan alguna barrera para su total accesibilidad, y los cambios de nivel para acceder a ellos están salvados por escalones o rampas inadecuadas en un 22% de los casos.

  El 4% de los edificios estudiados carecen de ascensor, pese a estar desarrollados todos ellos en más de dos plantas.

En los ascensores la principal causa de inaccesibilidad es atribuible al diseño del propio ascensor, debido en un 17% a la insuficiencia del ancho libre de paso, en un 12% a la insuficiente capacidad de la cabina y a la inadecuada localización de la botonera, excesivamente alta en el 35 % de los casos. Además, el 72% de los ascensores carece de numeración en Braille o en relieve.

  Otros factores de inaccesibilidad son el excesivo peso de las puertas exteriores abatibles, que impiden una correcta maniobrabilidad para su uso o el hecho de que el ascensor no acceda al garaje, atribuible en este caso al diseño del edificio.

4.2.2.Análisis Territorial

  Los resultados obtenidos presentan diferencias significativas si se analizan desde la óptica territorial es decir por Comunidades Autónomas (C.C.A.A.). Aunque la muestra ha sido amplia y homogéneamente repartida, no ha sido diseñada específicamente para un estudio territorial, por lo que los resultados se deben tomar a título indicativo.

  Si bien la normativa territorial específica sobre accesibilidad es reciente y dispar, garantiza unos mínimos comunes en todas las Comunidades Autónomas de forma que las diferencias detectadas no debieran existir si se observase un estricto cumplimiento de sus preceptos.

  Resulta relevante por lo tanto que los resultados en los edificios de viviendas en relación con la presencia de barreras, varían de una zona a otra, lo que muestra que no puede ser ajeno el proceso edificatorio a la labor de control y vigilancia de las autoridades en cuanto al cumplimiento de las ordenanzas y de la normativa.

  La disparidad de resultados, relacionados con la accesibilidad, en los edificios de viviendas se manifiestan incluso en elementos tan estandarizados como el ascensor, donde el incumplimiento de la normativa en un aspecto importante como es el ancho libre de acceso a la cabina puede llegar al 22% en alguna Comunidad Autónoma, mientras en otras no llega al 3%.

  Otro aspecto relevante es el del acceso al garaje desde el ascensor, encontrándonos con CC.AA. dónde esa comunicación no existe en el 31% de casos, mientras que en otras apenas ocurre en el 5% de los edificios analizados.

  La dispersión del grado de cumplimiento de las condiciones de accesibilidad analizando los resultados desde su agrupación territorial, nos indican la falta de uniformidad en la aplicación de la normativa vigente y la falta de una visión homogénea de la accesibilidad por parte de los agentes actuantes.

4.2.3.Primeras conclusiones

La accesibilidad exterior de los edificios de viviendas puede estimarse como media-alta. Las barreras se concentran en los edificios no ubicados en el borde de la vía pública, y paradójicamente presentan mas problemas de accesibilidad los elementos con mayor facilidad de remoción tales como pavimentos inadecuados o pasamanos incorrectos o mal ejecutados, que sin embargo, comprometen la efectividad de aquellos otros, como las rampas, cuya presencia es fundamental para la accesibilidad cuando existen cambios de nivel.

 

La accesibilidad vista por los residentes en los edificios evaluados (1)

 

Conocer la percepción del usuario es fundamental para actuar a favor de la accesibilidad.

Como contrapunto de las evaluaciones realizadas en los edificios se buzonearon encuestas en una parte de los nuevos edificios evaluados, obteniéndose 141 respuestas de residentes en los mismos. La muestra es representativa de los compradores de vivienda por su dispersión geográfica así como por el perfil socio-demográfico, la variedad en la calidad de las viviendas analizadas, o la proporción de hogares con personas discapacitadas.

Los usuarios ofrecen una perspectiva bien diferente, menos técnica pero más próxima a la del ciudadano medio interesado por el entorno en el que habita.

Las respuestas obtenidas no ponen en cuestión las conclusiones obtenidas en la evaluación, pues la principal diferencia es que estos han identificado más barreras en el entorno exterior de la vivienda, pero en la mayoría de casos se refieren al entorno urbanístico más que propiamente al espacio de aproximación a la vivienda. 

 

La accesibilidad en el umbral de los edificios de vivienda se puede calificar como baja, centrándose los problemas en la presencia de barreras por cambios de nivel en las entradas a portales generadas a menudo por exigencias de estanqueidad.

El peso excesivo de las hojas de las puertas en el acceso a los portales generado por razones de seguridad, la inadecuación de los mecanismos de apertura, o en la incorrecta ubicación del portero automático completan el conjunto de barreras existentes en el umbral.

Salvo en la primera barrera indicada, el resto son elementos de fácil remoción y fundamentalmente responden a criterios de diseño o de los usuarios para evitar el uso indebido o riesgo de actos vandálicos en el acceso al edificio.

La accesibilidad del interior de los edificios de vivienda en sus zonas comunes se puede calificar de media, concentrándose los problemas en la existencia de barreras que tienen baja incidencia en la accesibilidad del conjunto, pero de difícil -y a veces imposible- solución o con elevados costes de adaptación.

  Es relevante la constatación de la influencia negativa que tiene en la accesibilidad la aplicación mecánica de otras normativas de obligado cumplimiento en la edificación. A modo de ejemplo señalamos dos casos:

La normativa contra incendios, que obliga en determinadas zonas del edificio, a la ubicación de vestíbulos estancos cuyas dimensiones estrictas y la presencia de puertas resistentes al fuego, de gran peso y mecanismos de seguridad de difícil manejo, dificultan notablemente la accesibilidad.

La normativa urbanística que permite la elevación de la planta baja sobre la rasante del terreno, sin computar este espacio como volumen edificado, hace que frecuentemente se resuelven los requisitos de accesibilidad con soluciones tortuosas o marginales que si bien cumplen estrictamente con la normativa de accesibilidad, en la practica hacen inaccesible al edificio.

 

 

La accesibilidad vista por los residentes en los edificios evaluados (2)

  Algunos resultados generales y por temas específicos

ACCESOS del EDIFICIO

¿Qué importancia da un comprador de vivienda a los accesos del edificio?.Lógicamente el tipo de accesos del edificio interesa más a las familias con algún problema de movilidad a la hora de la compra de la vivienda. El 70 % de las familias con algún miembro discapacitado se interesó por los accesos de la vivienda a la hora de su adquisición. Entre el resto de familias sólo se interesó por este aspecto el 40%.

En general los residentes se mostraron satisfechos con las condiciones de accesibilidad de las zonas comunes de sus nuevas viviendas. Esta visión favorable de conjunto debe matizarse, sin embargo, ante la detección de algunas barreras que, como el escalón de la puerta de acceso o la falta de pasamanos, no son en cambio reconocidas o percibidas como tales por los residentes.

Las diferencias entre las familias con miembros discapacitados o sin ellos a la hora de identificar problemas en las zonas comunes no son grandes, excepto en la aproximación y entrada al portal. Los principales problemas reseñados están comunicados por ascensor; también los desniveles y la estrechez e paso de la aproximación y acceso al portal o ascensor.

Las dos actividades para las que mayor ayuda requieren las personas con discapacidades físicas, de acuerdo a sus respuestas son:

Retirar el correo del buzón

Desplazarse del garaje al portal y viceversa.

Otras actividades para las que carecen de total autonomía, aunque la mayoría puede realizar con ayuda, son (ordenadas de mayor a menor ayuda necesaria):

Abrir la puerta del portal

Entrar o salir del ascensor

Llegar hasta el ascensor

Llamar al portero automático.

Algunos discapacitados, como los ciegos, han mostrado una dependencia mucho menor.

Algunas opiniones recabadas sobre aspectos genéricos de la accesibilidad:

La mayoría de los residentes considera que la accesibilidad no está reñida con la estética y que las rampas son prácticas y deben existir siempre que haya una escalera. Además, se pronuncian a favor de que las personas con discapacidad no deben residir en viviendas especiales, sino entre los demás. Un 90% de los residentes opina que las mejoras de accesibilidad encarecen poco o nada las viviendas. También opinan que el coste de las medidas de mejora de accesibilidad en el diseño del edificio no es importante, lo que ofrece un marco favorable para proponer mejoras de accesibilidad sin temor a que puedan generar respuestas contrarias de la demanda.

 

4.2.4.Conclusiones de la comparación entre evaluación y encuesta

  El ejercicio de comparar los resultados de la evaluación de los Edificios Residenciales con los obtenidos en la encuesta a los residentes sobre los mismos elementos y espacios que han sido expuestos separadamente en los apartados anteriores, ofrece las siguientes conclusiones:

En términos generales observamos que los problemas de accesibilidad con mayor impacto en la población se concentran en el umbral del edificio (la puerta del portal) y en el ascensor, por incumplimiento de capacidad de cabina y ancho de paso. En ambos casos la incidencia es alta en el conjunto analizado, y de difícil solución. No obstante la percepción de los usuarios no es tan negativa. Aunque también para ellos es el espacio más problemático, sólo lo considera inaccesible uno de cada tres encuestados, lo que contrasta con las evaluaciones que nos indican que son dos de cada tres los umbrales legalmente inaccesibles.

Con mayor incidencia cuantitativa aparece el problema de la ausencia o no adecuación de las rampas para salvar desniveles en el interior de los edificios, situación en la que se observa una mayor coincidencia entre la realidad y la opinión de los usuarios.

En el análisis comparativo de los resultados por tamaño de ciudad y distribución territorial, con los datos obtenidos en la encuesta, es relevante que no se aprecian diferencias significativas, lo que nos lleva a considerar la homogeneidad de criterios en la oferta y la demanda de viviendas en el ámbito del estado.

Las diferencias territoriales no son homogéneas o coherentes por lo que consideramos que responden mas a hábitos culturales de la demanda que a una conciencia de las administraciones autonómicas en la consideración de la accesibilidad y su reflejo en la aplicación de la normativa correspondiente.

La percepción de los propios residentes sobre las condiciones de accesibilidad de su edificio de vivienda, es coincidente con las de los evaluadores en cuanto a los espacios dónde más se concentran las barreras, pero ofrecen, lógicamente, una visión más positiva, pues desconocen los requerimientos normativos y tienden por tanto a tolerar su existencia.

 En conjunto, la percepción global de los residentes sobre la accesibilidad de su edificio de vivienda es coherente con otros estudios realizados con anterioridad (Alonso 1999). Según éstos, los usuarios perciben menos barreras cuanto más reciente es su vivienda, confirmando la tendencia observada en los resultados obtenidos del estudio sobre viviendas construidas entre 1999 y 2000 (que no reconocen barreras).    

4.2.5. Incumplimientos de la normativa en zonas comunes de la nueva edificación: su evolución

 Las evaluaciones realizadas nos permiten verificar el grado de cumplimiento real de las cotas y medidas exigidas por la legislación autonómica de accesibilidad para diversos elementos de los edificios de vivienda. Número de edificios evaluados: 499. Periodo de construcción evaluado: 1994-2000

A continuación listamos los elementos analizados, el grado (en porcentaje) de incumplimiento de la normativa y la tendencia percibida (subrayado).

1.- Desniveles en el umbral.

El incumplimiento de la legislación por existencia de escalones aislados en el umbral de entrada al portal se mantiene en torno al 40 a 50%.

Tendencia: No cambia

2.- Características de la puerta de acceso al edificio.

a)     Ancho. La ley exige un ancho de paso mínimo de 80 cm. El incumplimiento se mantiene en un margen que oscila del 40 al 15%. En los últimos años los valores oscilan alrededor del 15%.

Tendencia: Mejora

b)    Fuerza de apertura. Elevada –según criterio subjetivo- entre un 0 y un 8%.

Tendencia: No cambia

c)      Espacio de giro no barrido de 1,2 m o más: incumplimiento entre 19 y 36%.

Tendencia: No cambia

d)     Mecanismo de apertura debe ser de palanca o presión: incumplimiento entre 5 y 15%.

Tendencia: No cambia

e)     Portero automático debe tener los botones por debajo de 1,5 m: incumplimiento de 32 a 55%.

Tendencia: Empeora

3.- Existencia de ascensor en aquellas viviendas con planta baja más dos alturas.

Incumplimiento en torno al 5%.

Tendencia: No cambia

4.- Desniveles. No debe haberlos o deben estar salvados por rampa accesible.

Incumplimiento medio disminuye desde 30-25% en los primeros años a 18-13% en los últimos.

Tendencia: Mejora

5.- Capacidad de la cabina del ascensor debe ser para 6 personas.

Incumplimiento medio disminuye desde 25-20% en los primeros años a 10-3% en los últimos.

Tendencia: Mejora

6.- Puerta exterior del ascensor automática. Incumplimiento medio disminuye desde 30-13% a 5-3%.

Tendencia: Mejora

 7.- Bajada del ascensor al garaje. Incumplimiento medio se mantiene entre 11 y 20%.

Tendencia: No cambia Tendencia: No cambia

  En resumen, de los 11 criterios analizados (incluyendo los criterios parciales de la puerta) hay 6 en los que no se percibe evolución, 4 que mejoran y 1 que empeora.

  Se puede considerar que el periodo analizado coincide con la puesta en vigor de las normativas autonómicas, pero es en cualquier caso relevante para comprobar las tendencias y poder decir que el grado de aplicación de la normativa no sólo es escaso, como hemos ido viendo a lo largo del trabajo, sino que no se detecta una tendencia uniforme a mejorar, excepto en determinados aspectos o elementos.

 Todo ello hace presente la necesidad de incorporar elementos de gestión, información, disuasión o control para estimular el debido cumplimiento de la legislación.

 

[20] La mitad de rampas exteriores inaccesibles lo es por una pendiente excesiva en relación con su longitud. En las interiores, este porcentaje se eleva por encima del 70%. El 61% de rampas interiores carece de pasamanos, mientras que el 56% carece de zócalo longitudinal.

 

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