El Hospital Psiquiátrico de Zaragoza inaugura una unidad de media estancia, con capacidad para 43 pacientes
EUROPA PRESS - Aragón (20/06/2001)
El Hospital Psiquiátrico de Zaragoza Nuestra Señora del Pilar
cuenta desde hoy con una unidad de media estancia, un dispositivo de
rehabilitación de pacientes mentales, que tiene capacidad para 43
enfermos. Esta unidad está situada en uno de los antiguos pabellones
del Psiquiátrico, del que se han respetado sus características
arquitectónicas externas, y cuya rehabilitación y equipamiento ha
supuesto una inversión de 309 millones de pesetas.
En el acto de inauguración de la unidad estuvo presente el
consejero de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Alberto Larraz,
acompañado de la directora del centro Carmen Ferrer, el director
gerente del Servicio Aragonés de Salud (SAS), Alfonso Vicente, y el
director territorial del Insalud, Tomás Tenza, además de otras
autoridades y personal del centro.
El consejero destacó la importancia de inaugurar esta unidad de
media estancia, en la que se trabajará un tiempo con los enfermos
para después reinsertarlos en la sociedad y en el mercado laboral,
algo que dijo que tiene una especial importancia en el caso de los
enfermos jóvenes. Inicialmente, la estancia media prevista será de
seis meses.
Además, dijo que se está rehabilitando otro pabellón más que
acogerá a pacientes de larga y de media estancia. Actualmente, el
Psiquiátrico de Zaragoza cuenta con otros dos pabellones de larga
estancia.
El consejero agradeció a las asociaciones de vecinos del barrio de
Delicias, en el que está ubicado el centro, el impulso para "que este
espacio, que era un coto cerrado, sea abierto y conviva con los
ciudadanos". Por otra parte, Larraz se refirió a que este nuevo
dispositivo se completará con otros similares en Huesca y en Teruel,
que contarán cada uno con 20 plazas.
Por su parte, la directora del centro destacó que la inauguración
de esta unidad va a permitir que el pabellón pase de ser un espacio
con un único uso de camas de largas estancia, a ofrecer una
diversidad de servicios que permitirá promover que los enfermos vivan
en sociedad y no estar en una situación de marginación. Según agregó,
se trata de un primer paso "en el camino de hacer que los enfermos
mentales sean ciudadanos de pleno derecho".
Respecto a la estructura del inmueble, en la planta baja se sitúan
la recepción, despacho de enfermería, servicios generales y salas de
uso común. En la primera planta se encuentran los despachos y
consultas. En el resto de las plantas se han habilitado habitaciones
simples, dobles y en algunos casos de uso compartido por tres
pacientes.
Esta unidad estará contectada con la que actualmente se está
rehabilitando, por una zona de comunicación que alberga salas
polivalentes y comedor, un espacio que puede ser dividido
provisionalmente o permanecer diáfano en función de las necesidades
de funcionamiento del centro.
Los arquitectos que han intervenido en la rehabilitación del
edificio han sido Joaquín Liarte, Antonio Cebrián, Javier Unceta, y
el arquitecto del Servicio Aragonés de Salud, Francisco Muñoz.
El equipo de profesionales que se encargará de la atención
sanitaria en la Unidad de Media Estancia está compuesto por 2
psiquiatras, 1 psicólogo, 14 auxiliares clínicos, 8 enfermeras (6 de
ellas en rueda con otros pabellones) y 1 trabajador social, que
contarán además con el apoyo de un terapeuta ocupacional, un
fisioterapeuta y un pedagogo.
MEDIA ESTANCIA
Las unidades de media estancia están dedicadas a la rehabilitación
en régimen de ingreso para pacientes de entre 18 y 65 años, afectados
por una enfermedad mental crónica y que requieren de supervisión
permanente. Su finalidad es conseguir que los pacientes crónicos, con
discapacidades graves, mejoren sus habilidades y recursos personales
para una adaptación lo más normalizada posible a la comunidad.
Los pacientes acceden a estos recursos por medio de una evaluación
técnica que lleva a cabo la Comisión de Rehabilitación de Área, a la
que son derivados por el Centro de Salud Mental. Se considera también
necesario el agotamiento previo de otros dispositivos de
rehabilitación.
Las funciones de las UME son la aplicación de tratamiento
psiquiátrico y psicológico; reducir las discapacidades psicosociales;
favorecer el desarrollo de habilidades sociales; trabajar en los
supuestos de recaídas actuando sobre los factores de riesgo, y
estimular el soporte sociofamiliar.
El perfil de los pacientes de estas unidades es el de personas
jóvenes con diagnóstico de enfermedad mental crónica con graves
discapacidades como psicosis, trastornos de la personalidad, entre
otros, y con dificultades para la convivencia familiar y comunitaria.
En estos programas de rehabilitación es imprescindible el
compromiso del paciente, la voluntariedad en el proceso terapéutico,
la estabilidad clínica y estar establecida la cronicidad tras los
periodos iniciales de la enfermedad; por el contrario, son
indicadores negativos la larga duración de la enfermedad, el fracaso
en unidades similares, la no colaboración del usuario y la familia,
el consumo de drogas o alcohol, la asociación de retraso mental y las
conductas marginales en general.
La creación de esta unidad en el Psiquiátrico se inscribe en el
proyecto de remodelación gradual de todos los pabellones de este
centro de salud mental para transformarlos en unidades psiquiátricas
residenciales y rehabilitadoras de media y larga estancia. Se trata
de aplicar un modelo asistencial alternativo al tradicional
internamiento de los pacientes, con el que se pretende la
rehabilitación e inserción social de estas personas.
En Aragón, además de las 43 plazas de la Unidad de Media Estancia
hoy inaugurada, existe otra unidad de 40 plazas gestionada por la
Fundación Rey Ardid en convenio con el Servicio Aragonés de Salud.