El diagnóstico precoz, básico para superar la hipoacusia
diariomedico.com (11/11/2004)
El diagnóstico y tratamiento en una edad temprana de la hipoacusia es imprescindible para evitar las consecuencias irreversibles que conllevan los problemas auditivos en la adquisición del lenguaje, según los expertos reunidos en un curso sobre novedades en otorrinolaringología.
La hipoacusia infantil es un importante problema de salud pública y su diagnóstico en los primeros años de vida es imprescindible para evitar que las pérdidas de audición tengan efectos permanentes en el desarrollo del lenguaje, según los expertos que participan en el XXIII Curso Internacional de Otorrinolaringología que se celebra en Barcelona.
Esta discapacidad afecta a cinco de cada mil niños nacidos vivos, por lo que se calcula que en España cada año unos 2.000 bebés tienen problemas de sordera ya desde el momento de su nacimiento. Es una discapacidad auditiva que, si no se trata en edades tempranas, puede tener consecuencias irreversibles en la adquisición del lenguaje con las correspondientes repercusiones en el ámbito emocional, académico y social del niño.
"El desarrollo del lenguaje está íntimamente relacionado con la capacidad de audición. Una detección de los problemas auditivos antes de los tres años es esencial para evitar las consecuencias invalidantes de la sordera como son la mudez y la sordomudez, ya que un niño sordo detectado precozmente puede llegar a comunicarse con normalidad", ha explicado José Antonio Viñuela Díaz, presidente de la Sociedad Catalana de Otorrinolaringología y Patología Cervicofacial, entidad organizadora del curso.
En este sentido, los expertos reclaman que las autoridades sanitarias implanten programas de cribaje auditivo universal a todos los infantes. "La mayoría de comunidades autónomas han adoptado un programa de detección universal. Sin embargo, hay otras, como Cataluña, que todavía no disponen del necesario dispositivo de cribaje de forma generalizada para todos los recién nacidos".
En opinión de Viñuela, los métodos de detección existentes actualmente son totalmente objetivos y fiables, además de sencillos y con un coste mínimo.
El primer eslabón es el estudio de otoemisiones acústicas -"simple y barato"- que puede realizar cualquier médico e, incluso, el personal de enfermería. Si el niño no supera la prueba, el estudio de potenciales evocados auditivos del tronco cerebral, que analiza la actividad del cerebro, confirmaría la sordera.
Tratamiento
Cuando se ha diagnosticado la pérdida auditiva se debe iniciar una estimulación auditiva con audioprótesis para que el niño progrese en el desarrollo auditivo. "Según el protocolo médico se establece que los audífonos se mantengan unos seis meses, durante los cuales se llevan a cabo todo tipo de técnicas para estimular el oído. Sólo en el caso de que no sea posible obtener resultados se ha de optar por la vía del implante coclear", ha añadido Susana Quesada, audioprotesista del Centro de corrección auditiva GAES.
El implante coclear suple la función de las células ciliadas del oído interno, dañadas en los afectados, convirtiendo el sonido en señales eléctricas que se transmiten a través del nervio auditivo al cerebro, donde son reconocidas como sonidos.
En caso de sorderas profundas detectadas de forma precoz, los niños suelen ser implantados antes de los dos años, para que puedan desarrollar normalmente el lenguaje y las habilidades comunicativas.
Patología de la glándula tiroides
Otro aspecto tratado en el curso de otorrinolaringología de Barcelona lo constituyen las novedades existentes en el manejo, la estrategia terapéutica y la técnica quirúrgica de la patología de la glándula tiroides. El cáncer de tiroides es poco frecuente, con una prevalencia de entre el 0'3 y el 1'5 por cada 100.000 habitantes. Esta enfermedad oncológica es de buen pronóstico, aunque, en línea con otras patologías del mismo tipo, los expertos recuerdan los beneficios de una detección precoz: "Cuanto antes se realice el diagnóstico y el tratamiento mejor será el pronóstico y las expectativas de vida del paciente", ha señalado José Antonio Viñuela, presidente de la reunión.
Según han repasado los especialistas, en cuanto al diagnóstico se cuenta con técnicas suficientemente desarrolladas como la punción y aspiración de los nódulos tiroideos, "la más básica, fiable y extendida de las que se dispone", que en manos de un citólogo experimentado puede llegar a tener un rendimiento del 85 por ciento. Por su parte, el tratamiento de este tipo de cáncer requiere la extirpación quirúrgica y la limpieza ganglionar del cuello
Información recogida de diariomedico.com del día 11 de noviembre de 2004
Notas:
Artículo realizado por Daniel Arbós