INTRODUCCIÓN

En esta introducción a la Guía “¡¡Pregúntame sobre Accesibilidad y Ayudas Técnicas!!” queremos mostrar nuestro agradecimiento a las entidades colaboradoras de una manera pública, ya que el desarrollo de esta guía supone un esfuerzo importante que han desarrollado muchas personas e instituciones y es justo que los lectores conozcan las distintas aportaciones.

En cuanto a los agradecimientos hay que destacar que éste es el segundo fruto de la colaboración entre Obra Social Caja Madrid y el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), dependiente del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Ambas entidades han acordado colaborar para profundizar en el desarrollo de la cultura de la accesibilidad y el buen uso de las ayudas técnicas mediante un Convenio de Colaboración firmado en 2004. Igualmente queremos agradecer el apoyo y la colaboración profunda de diversas entidades del Grupo Telefónica, las cuales han revisado el contenido de las fichas del capítulo 6 y algunas otras de interés en materia de acceso a las comunicaciones y han contribuido a la publicación de esta guía en formato CD-ROM.

También ha sido inestimable la colaboración prestada por el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) aportando un excelente grupo de técnicos que han revisado el contenido de las fichas que componen este trabajo. En esta labor de revisión han participado también técnicos de otras entidades como la Asociación Instituto del Juguete (AIJU) y otro grupo de técnico de las entidades ejecutoras del proyecto (CEAPAT-IMSERSO e IBV), diferentes de los autores. Todos ellos han aportado interesantes y adecuados puntos de vista que han sido incorporados al documento final. A todas estas entidades y personas queremos mostrar nuestro más sincero agradecimiento por su contribución a la generación de conocimiento para la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad y las personas mayores.

Esta guía pretende ser una respuesta a la creciente demanda de información técnica y orientativa sobre cómo hacer accesibles determinadas situaciones, espacios, servicios y actividades.  A continuación avanzaremos un esquema del contenido y estructura de la guía y ofreceremos al lector en estas primeras páginas una explicación básica del contenido del campo de la Accesibilidad y las Ayudas Técnicas y algunos conceptos previos que conviene definir antes de utilizar esta guía. Incluiremos también a continuación algunas referencias a la situación legal de la accesibilidad en España.

Oportunidad de la guía “¡¡Pregúntame sobre Accesibilidad y Ayudas Técnicas!!”

La presente guía es el resultado de un esfuerzo de síntesis verdaderamente importante ante la gran complejidad que entraña el campo de la Accesibilidad y las Ayudas Técnicas para Personas con Discapacidad y Personas Mayores, complejidad que se  deriva del elevado número de productos que contiene y de la heterogeneidad de los diferentes tipos y grados de discapacidad que es necesario contemplar bajo el concepto de Accesibilidad Integral.

En España existen aproximadamente 3.500.000 personas con discapacidad, según el Instituto Nacional de Estadística, incluidas las personas mayores en esta situación. De ellas más de 1.500.000 personas se consideran como “dependientes” por su necesidad de ayuda para el desarrollo de las actividades básicas de la vida diaria.  Todas las personas con algún tipo y grado de pérdida de habilidad para el desarrollo de alguna actividad, ya sea de manera permanente o temporal, más un porcentaje añadido de población que, por otras causas, tiene limitado el desarrollo de alguna actividad, demandan un entorno más integrador en el que poder desarrollarse como ciudadanos de pleno derecho y poder actuar con la máxima autonomía posible, siendo éste un aspecto esencial para poder alcanzar una vida verdaderamente independiente y de calidad, contribuyendo al mismo tiempo a conseguir la igualdad de oportunidades.

Consideramos que esta publicación resulta oportuna por la necesidad de agrupar la creciente disponibilidad de normas y guías que tratan la accesibilidad de manera parcial, tratando además de acercar a los lectores al concepto de Accesibilidad Integral. La realidad actual de la accesibilidad en España nos muestra que, pese a la existencia de una mayor sensibilidad social hacia la discapacidad, y la creciente disponibilidad de estudios y legislación sobre la materia, la cultura de la accesibilidad en toda su complejidad no alcanza ni siquiera a la totalidad de los profesionales que atienden o prescriben soluciones a estos colectivos. Mucho menos aún alcanza a la sociedad en general o a los propietarios de establecimientos abiertos al público de cualquier tipo que tienen la obligación de hacerlos accesibles para todos los ciudadanos.

En general, el personal técnico, la sociedad en general e incluso muchas personas con discapacidad y personas mayores necesitan aumentar su nivel de información sobre las posibilidades que presentan las técnicas de “diseño universal” y las ayudas técnicas existentes para la eliminación de barreras arquitectónicas, urbanísticas, en los transportes, en las comunicaciones y en los productos de consumo general.

El conocimiento actual sobre Accesibilidad

Este aumento del conocimiento resulta importante, tanto por la aplicación que los profesionales de distintas actividades pueden hacer de las técnicas de diseño y el uso de ayudas técnicas en el consumo individual de las personas con discapacidad y las personas mayores, como por el papel que estas personas juegan indicando a los agentes económicos públicos y privados cuáles son sus necesidades y expectativas en materia de accesibilidad y uso de ayudas técnicas. 

El conocimiento acumulado en las páginas que siguen resulta especialmente importante para ayudar a los responsables del cumplimiento de la legislación vigente y futura en materia de accesibilidad y ayudas técnicas en establecimientos, centros y espacios de uso público (y privado cuando corresponda) para garantizar la accesibilidad para todos los ciudadanos.

La cultura actual entre  los agentes públicos y privados, que cuentan con millones de establecimientos o edificios de uso público, vehículos de transporte público, máquinas que requieren manipulación por los usuarios con discapacidad, dispositivos para el uso de espacios educativos, de ocio o culturales, elementos de señalización, puestos de trabajo, etc. resulta todavía claramente insuficiente.

La constante labor de asesoramiento e información realizada en los distintas áreas del Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (CEAPAT), dependiente del IMSERSO (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales) ha puesto de manifiesto que la buena voluntad de algunas personas no sirve para garantizar la accesibilidad integral de los distintos colectivos de personas con discapacidad y personas mayores que, diariamente, interactúan con el entorno tecnológico, urbanístico o arquitectónico. Tampoco es suficiente la garantía de la existencia de legislación sobre accesibilidad, desarrollada en todas las comunidades autónomas y muchas administraciones locales en los últimos años y en pleno vigor. Ni siquiera las expectativas que la nueva legislación sobre igualdad de oportunidades, no-discriminación y accesibilidad universal (Ley 51/2003) pueda generar, aunque sea a muy largo plazo, serán suficientes en este sentido.

La experiencia nos muestra que el conocimiento de los profesionales que diseñan y construyen el entorno lleva con frecuencia a situaciones de inaccesibilidad al no contemplar en toda su extensión los requisitos de los usuarios. El resultado suele ser frustrante para las personas con limitaciones para el desarrollo de distintas actividades. La mayoría de los intentos por hacer accesible un espacio de uso público o un servicio determinado no consiguen eliminar todos los obstáculos existentes.

Algunos claros ejemplos de esta situación están presentes en la mayoría de los establecimientos de hospedaje, donde las denominadas habitaciones accesibles suelen carecer de elementos esenciales para la comodidad del usuario e incluso para permitir el uso de las instalaciones. A veces estas habitaciones, catalogadas de accesibles, sólo tienen accesible la puerta de entrada, siendo inaccesible el baño, la televisión, la posición de la cama y las llaves de las luces. Además de carecer de sistema de alarma en caso de caída de un usuario con limitaciones para la actividad (sirva esta situación a modo de ejemplo del conocimiento miope actual sobre accesibilidad). En otros establecimientos donde el concepto de accesibilidad es considerado con mayor amplitud y rigor también se observan descuidos en determinados elementos que impiden la completa accesibilidad, como la colocación del jabón o del papel higiénico fuera del alcance de una persona con movilidad reducida. También suele ser habitual que no se hayan contemplado las necesidades de las personas sordas o ciegas y sólo se hayan atendido los requisitos de las personas con limitaciones para la movilidad.

No sólo en este tipo de establecimientos podemos encontrar estas carencias. Muchas personas con discapacidad se ven obligadas a realizar enormes esfuerzos en sus puestos de trabajo debido a la falta de accesibilidad de su silla de trabajo, de la mesa o de los elementos auxiliares con los que interactúa a diario (archivadores, aparato de teléfono, llaves de luces o timbres en alturas inadecuadas...). La mayoría de estos aspectos pueden ser corregidos, con un coste razonable, si se dispone de una guía que pueda ofrecer una información ágil y completa de los elementos que es necesario considerar para diseñar determinados espacios, servicios o actividades. Es aconsejable utilizar siempre el concepto de “diseño universal” (siempre que sea posible), con lo que los beneficios derivados afectan a todos los posibles usuarios y no sólo a las personas con discapacidad.

El área de conocimiento relativo a la accesibilidad no contaba en España, hasta ahora, con ninguna guía con una orientación hacia la Accesibilidad Integral. La información disponible actualmente se encuentra en el campo de los especialistas y en los centros especializados, haciendo difícil su difusión y provocando que estos centros se vean también sometidos a una constante petición repetitiva de datos o consejos prácticos para realizar pequeñas intervenciones en el hogar, el puesto de trabajo, o en múltiples servicios o espacios de uso público. Además, algunas personas con un conocimiento insuficiente sobre lo que entraña el concepto de accesibilidad universal o integral, intentan dar soluciones de accesibilidad que suelen resultar parciales o incluso negativas para la seguridad del usuario.

Por otro lado, muchas personas sin discapacidad demandan cada vez más una información concreta sobre el significado de la accesibilidad, sin que para ellas exista una publicación donde poder consultar en un lenguaje sencillo y con una visión integral qué puede hacer para adaptar un puesto de trabajo, o preparar o elegir su casa para que pueda ser accesible para cualquier personas que pueda visitarle.

Las personas con discapacidad y las personas mayores también demandan una información sencilla y de fácil acceso sobre las técnicas y usos de la accesibilidad, así como de la legislación que les ampara en su derecho a tener un mundo accesible.

Objetivos de la Guía

Ante todas estas necesidades, la Guía “¡¡Pregúntame sobre Accesibilidad y Ayudas Técnicas!!” se ha diseñado tratando de alcanzar los siguientes objetivos específicos:

·        Difundir el conocimiento existente sobre los elementos a contemplar en la accesibilidad a múltiples servicios, espacios y actividades, marcando las pautas para contemplar la accesibilidad de manera integral.

·        Facilitar listas de comprobación (check list) de los distintos elementos a contemplar para lograr la accesibilidad de los servicios, los espacios y las actividades representados en las 72 fichas seleccionadas en esta obra.

·        Ofrecer información adicional sobre dónde localizar parámetros técnicos, legislación específica o bibliografía especializada de cada producto, servicio, actividad o espacio que es posible considerar a efectos de aumentar la información contenida en las fichas.

·        Ofrecer información práctica a los usuarios con discapacidad sobre cómo actuar ante la falta de accesibilidad a diferentes actividades, servicios o espacios.

·        Ofrecer información práctica a los propietarios o responsables de espacios, productos, servicios o actividades genéricas para que mejoren los niveles de accesibilidad de sus establecimientos o actividades.

 

De este modo, la “Guía ¡¡Pregúntame sobre accesibilidad y ayudas técnicas!!” se convierte en una guía que aporta una visión integral de la accesibilidad en diferentes productos, servicios, espacios y actividades,  teniendo en cuenta, por una parte, todos los aspectos a considerar para hacer accesible el elemento descrito y, por otra, los requisitos de usuario según los diferentes tipos de discapacidad. 

No obstante somos conscientes de la limitación que el lector puede encontrar en la información contenida en esta guía. Concretamente hay dos tipos de limitaciones. Una debida a la necesidad de poner un límite al trabajo, derivado de la duración del proyecto y del hecho de que sea una guía con una dimensión adecuada. Aun así el resultado ha sobrepasado en 12 fichas la planificación inicial que era de describir 60 elementos, habiendo llegado hasta los 72.

Por supuesto, podíamos haber incorporado otros elementos diferentes a los escogidos ya que el número de posibles elementos puede ser considerado infinito. Sin embargo, estas 72 fichas suponen un importante ejemplo de cómo deben tratarse otros elementos para alcanzar niveles de accesibilidad muy elevados o que han contemplado la accesibilidad de una manera integral. 

Una segunda limitación se deriva de la imposibilidad de tratar con gran detalle todas las situaciones posibles, incluso en los elementos descritos en estas fichas. En consecuencia, las listas de comprobación que el lector se encontrará más adelante deben ser contempladas como mínimos para conseguir un alto estándar de calidad en accesibilidad. Lógicamente, la actuación en un lugar concreto deberá contemplar aspectos concretos del espacio de intervención o del tipo de servicio que se quiera prestar. Por tanto, el lector, a partir de la información de las fichas estará en condiciones de poder coordinar una intervención realizada por profesionales, sabiendo cuáles son los elementos que, como mínimo, deberá contemplar en el diseño o adaptación del espacio o servicio de que se trate. Será, por tanto, aconsejable que contacte con especialistas en accesibilidad que puedan ayudarle a diseñar adecuadamente la actuación a llevar a cabo en un lugar concreto.

Estructura de la guía

Este carácter integral del estudio de la Accesibilidad y las Ayudas Técnicas, supone el valor añadido de la Guía “¡¡Pregúntame sobre Accesibilidad y Ayudas Técnicas!!”, y proviene de la consideración simultánea de tres perspectivas:

-        Grupos de actividad. La guía incluye capítulos que se refieren a los grandes grupos de actividades a los que cualquier persona debe enfrentarse en su vida. Por supuesto, no se hace referencia a todas las actividades que desarrolla una persona con limitaciones en la actividad, algo que sería inmanejable en una guía de este tipo, pero al menos sí a la mayoría de los grupos de actividades que, a nuestro parecer, resultarán más interesantes para los lectores, cualquiera que sea su actividad profesional o personal.

 -         Aspectos dentro de cada ficha. Cada una de las fichas trata de abordar todos losaspectos que deben analizarse para hacer accesible un elemento concreto (por ejemplo las instalaciones deportivas, la utilización de una piscina, etc.). Es decir, se adopta una perspectiva de accesibilidad integral muy necesaria para poder ofrecer soluciones realistas y seguras a los usuarios con discapacidad.

-         Usuarios. Cada ficha aborda los aspectos a analizar para hacer accesible un elemento concreto teniendo en cuenta a usuarios con limitaciones para diferentes tipos de actividad. En relación con este aspecto cabe destacar que la premisa seguida por los autores de esta guía ha sido la de descartar la aportación de soluciones concretas sobre ayudas técnicas según el tipo de discapacidad, al considerar que las características propias y específicas de cada usuario pueden no ser compartidas por otras personas con una situación similar. Del mismo modo, las soluciones técnicas más apropiadas para un usuario pueden no ser útiles, e incluso pueden resultar perjudiciales, para personas con una limitación diferente para la misma o similar actividad. En realidad, antes de realizar una actuación de accesibilidad es necesario analizar cuidadosamente qué tipo de usuarios utilizarán nuestros servicios o espacios.

En consecuencia, son muchos los aspectos que han debido tenerse en cuenta, y mucha la información que ha debido compilarse, analizarse, combinarse y sintetizarse. El resultado de este trabajo se ha estructurado en  7 grandes capítulos que encierran un conjunto de fichas representativas de la temática tratada en cada capítulo. Entre estos 7 grandes capítulos se incluyen los ya clásicos en la mayoría de las guías de accesibilidad, es decir, los referidos a la accesibilidad arquitectónica (capítulo 1), a la accesibilidad urbanística (capítulo 2), a la accesibilidad del transporte (capítulo 3) y a la accesibilidad en la comunicación (parte del capítulo 6).

Novedades de esta Guía

Sin embargo, la Guía “¡¡Pregúntame sobre Accesibilidad y Ayudas Técnicas!!” incluye además algunos apartados novedosos que le otorgan parte del carácter integral por nosotros tan codiciado. Nos estamos  refiriendo a los capítulos dedicados a cómo hacer accesible la formación, el aprendizaje y el empleo (capítulo 3); cómo hacer accesible el ocio y  la cultura (capítulo 5); cómo hacer accesible la participación social (parte del capítulo 6); y a otros aspectos relacionados con la accesibilidad (capítulo 7).

Cada uno de estos capítulos cuenta con una presentación inicial de la temática tratada en dicho capítulo, haciendo además referencia al contenido del capítulo y a la consideración de la accesibilidad desde diferentes perspectivas, teniendo en cuenta la inclusión de las peculiaridades en función de los diferentes tipos de usuarios. En la mayoría de los casos se realiza una aproximación al panorama legislativo en esa temática y al diagnóstico actual en materia de accesibilidad correspondiente al área del capítulo. Para esto último se ha utilizado sobre todo el contenido del I Plan Nacional de Accesibilidad.

Cada capítulo, a su vez, encierra un determinado número de fichas. En total la guía se compone de 72 fichas. Sin embargo, los diferentes procesos de análisis y discusión sobre la materia de accesibilidad y el problema derivado de la falta de la misma, llevaron a los expertos a considerar muy conveniente el esfuerzo por añadir 12 fichas más que aportarían información sobre elementos que, a nuestro parecer, resultan muy relevantes para lograr productos, servicios, situaciones y actividades integralmente accesibles y que, por tanto, no podían quedarse fuera.

Las 72 fichas finalmente diseñadas se distribuyen en los 7 capítulos de la guía del siguiente modo:

Como ya se ha destacado, una de las características más enriquecedoras de la Guía “¡¡Pregúntame sobre Accesibilidad y Ayudas Técnicas!!” es la inclusión de fichas muy variadas que aseguran el carácter integral deseado en esta publicación. Sin embargo, esta variedad puede redundar en una aparente reducción de homogeneidad, ya que algunas de estas fichas gozan de un carácter meramente técnico (como por ejemplo la ficha dedicada a pavimentos accesibles), mientras que otras presentan un carácter más general, aportando consejos y buenas prácticas en relación con la accesibilidad y con la seguridad de las personas con discapacidad (por ejemplo la ficha que describe el comportamiento más adecuado hacia personas con limitaciones para diferentes tipos de actividades).

Nuestra decisión a este respecto, coherente con una perspectiva de accesibilidad integral, no puede menos que incluir los diferentes niveles de análisis de la accesibilidad, desde los más técnicos y parametrizados, hasta los más sociales y generales. Sólo de esta forma se podrá dar respuesta a todo el público al que esta guía se dirige, es decir, a las personas con discapacidad en sus diferentes papeles sociales, de consumidores y usuarios, de trabajadores, de ciudadanos, etc, y a las personas con o sin discapacidad responsables de adaptar todos los elementos que garanticen un espacio, actividad, producto o servicio accesible.

Referencias cruzadas

Por otra parte, hemos vigilado muy cuidadosamente que nuestra perspectiva integral no hiciese caer en la redundancia al describir el contenido de cada una de las fichas sobre los aspectos a tener en cuenta para conseguir espacios, actividades, productos o servicios accesibles. Por este motivo, cuando en una ficha se menciona un elemento a cuyo análisis se le ha dedicado otra ficha de la guía para tratarlo con mayor profundidad, se remite al lector a esa otra ficha más completa, sin necesidad de repetir esa información en todas las fichas en las que sería necesario contemplar ese contenido. Este sistema de referencias cruzadas, que utiliza el código de las fichas para hacer los enlaces, resulta muy conveniente sobre todo para el caso de aquellos elementos muy recurrentes en muchas fichas, como por ejemplo los diferentes medios de transporte, los elementos de la vía pública, los accesos a los edificios, etc.

La edición en CD-ROM de la guía nos permite utilizar el lenguaje html para realizar los enlaces a las fichas de referencia cruzada permitiendo al lector la navegación automática mediante campos de hipertexto establecidos sobre la misma referencia, pudiendo, una vez comprobada la misma en otra parte del documento, regresar a la ficha para continuar su lectura.

En las fichas de carácter técnico, que son la mayoría, cada ficha se estructura en una introducción breve al elemento que se describe en la misma para, a continuación, exponer las características de ese elemento relacionadas con la accesibilidad y ofrecer las soluciones más adecuadas a cada una de ellas. A veces no es posible mencionar una solución que tenga un suficiente grado de consenso entre los especialistas consultados, por lo que, en estos casos, no se ofrece la solución, aunque hacemos mención a la importancia de que tal característica se contemple. En el campo de la accesibilidad queda mucho por estudiar y normalizar (o estandarizar) y mientras no se haga preferimos ser respetuosos con las distintas opiniones existentes. En estos casos el lector, con la ayuda de los profesionales más adecuados, deberá decidir, hasta donde llegar en materia de accesibilidad.

Además de este cuerpo central en cada ficha se han incluido 2 apartados adicionales. En uno de ellos se remite al lector para la búsqueda de mayor información (centros especializados, organizaciones que han trabajado sobre la accesibilidad o las ayudas técnicas que se combinan con el elemento descrito, páginas web de interés, etc.). En el otro apartado se incluye bibliografía y normativa técnica relacionada con el elemento descrito para que el lector tenga a mano las referencias en caso de que quiera o necesite profundizar en el conocimiento citado en la ficha.

En ambos apartados, tanto la cita de organizaciones públicas o privadas, así como las páginas web o la bibliografía citada ha sido ordenada por orden alfabético.

Al final de la guía también se ha incluido una recopilación de todas las citas realizadas en las fichas y algunas más de interés para los lectores. Este anexo conforma una gran base de datos en la que se pueden distinguir listados de bibliografía, páginas web, normativa técnica y legislación. Todo ello ordenado alfabéticamente por grupos homogéneos.

Accesibilidad y Ayudas Técnicas

Para aquellos lectores que se acercan por primera vez al campo de la Accesibilidad y las Ayudas Técnicas o para aquellos que no han formalizado antes su definición y contenidos señalaremos aquí que el mismo agrupa una serie de productos y servicios que en los últimos años han venido a configurar un sector tecnológico con identidad propia en el contexto europeo y nacional. En nuestro país podemos considerar que esta unidad se ha consolidado durante el año 2003 con la publicación del Libro Blanco de la I+D+i al servicio de las Personas con Discapacidad y las Personas Mayores, documento que es fruto del consenso alcanzado entre los diferentes agentes que operan en este sector tecnológico (empresas, usuarios, administraciones públicas, investigadores y profesionales)[1].

En este Libro Blanco se estructuró todo este vasto campo productivo en 10 subsectores de actividad económica:

1.    Ayudas técnicas para la Valoración, Tratamiento y Rehabilitación.

2.    Ayudas técnicas para la Movilidad y Ortoprotésica.

3.    Ayudas técnicas para las personas con Deficiencias Visuales.

4.    Ayudas técnicas para la Audición (Prótesis Auditivas).

5.    Accesibilidad a la Información y a la Comunicación.

6.    Accesibilidad Urbanística y en la Edificación.

7.    Ayudas Técnicas para las Actividades de la Vida Diaria (AVD).

8.    Accesibilidad al Automóvil y a los Medios de Transporte.

9.    Mobiliario Adaptado.

10. Accesibilidad en el Puesto de Trabajo.

 

En este documento los lectores podrán encontrar un diagnóstico de la situación de cada uno de estos subsectores y las principales recomendaciones para la mejora del desarrollo tecnológico y la innovación en cada uno de ellos, así como una serie de recomendaciones dirigidas a todos los agentes implicados para la mejora del impacto social de estas tecnologías.

El papel de estas tecnologías para mejorar la autonomía personal y la independencia de las personas con discapacidad ha sido reconocido por todas las normas y planes de actuación que, en materia de discapacidad, se han emitido por distintos organismos internacionales y nacionales en los últimos 10 años. La Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF)[2] ha puesto el énfasis en la importancia que tiene el entorno en el análisis de las limitaciones funcionales de la actividad. Debemos considerar que el problema de la discapacidad no reside en la propia persona con discapacidad, sino en la existencia de un entorno discapacitante, es decir, en la existencia de barreras arquitectónicas, urbanísticas, en los transportes, en las comunicaciones y, en general, en el acceso a dispositivos técnicos diseñados para un consumidor medio con amplias capacidades y habilidades, lo cual está lejos de la realidad.

Esta guía parte de esta realidad y trata de poner al alcance de los usuarios con discapacidad y de la multiplicidad de profesionales que diseñan y construyen nuestro entorno físico, de una manera sencilla y ágil, una serie de ejemplos de aplicación del concepto de Accesibilidad Integral. Este concepto ofrece una visión de los múltiples elementos que hacen accesible una actividad o servicio cualquiera. Aunque en los últimos años se han registrado avances en materia de accesibilidad, resulta todavía raro encontrar en la práctica la aplicación de esta visión integral a la accesibilidad.

Existen dos estrategias de actuación en materia de accesibilidad, ambas son diferentes pero complementarias. Por un lado, es aconsejable siempre tender a diseñar el entorno de manera que no se construya un segundo entorno paralelo para las personas con discapacidad, ya que eso puede ser discriminante y excluyente en muchos casos. El ideal está en construir el espacio y diseñar productos y servicios que puedan ser utilizables por todos los ciudadanos con independencia de su capacidad funcional. Esta es la idea fundamental del llamado “diseño universal[3].

Sin embargo, la heterogeneidad de la discapacidad hace que esto no sea posible en un gran número de casos, especialmente para personas con múltiples deficiencias o con graves discapacidades. En consecuencia, es necesario utilizar una estrategia que consiste en desarrollar productos y servicios específicos para estos ciudadanos. A estos productos y servicios les denominamos “ayudas técnicas” de manera genérica.

Decimos que ambas estrategias son complementarias porque pensar en los requisitos de todos los usuarios de un determinado producto o servicio, requiere hacer un diseño del entorno lo más general posible pero acompañado de dispositivos que pueden estar integrados o no al diseño general, como alternativos, y que facilitarán que nadie pueda quedarse sin utilizar ese producto o servicio. En las fichas que componen esta guía se plantean una serie de situaciones en las que recomendamos medidas de accesibilidad que siguen estas dos estrategias. En cualquier caso cada persona responsable de hacer accesible alguno de los elementos que se citan en estas fichas deberá decidir cuál es el dispositivo o la medida más adecuada para hacer que ese elemento sea accesible para todos.

La accesibilidad en la legislación española

Actualmente todas las Comunidades Autónomas y las Corporaciones Locales han emitido, bajo su competencia legislativa, normas relativas a la accesibilidad y la eliminación de barreras arquitectónicas y urbanísticas, así como sobre la renovación de las flotas de autobuses municipales con la intención de incorporar autobuses de piso bajo. Además, las ciudades con metro han regulado también la necesidad de que las nuevas estaciones sean accesibles y de que se eliminen las barreras arquitectónicas en las antiguas cuando en ellas se realicen determinadas obras de acondicionamiento o reforma. Además se ha desarrollado un importante número de normas técnicas en los organismos nacionales e internacionales de Normalización (la Asociación Española de Normalización y Certificación -AENOR- en España) en materia de accesibilidad y diseño de ayudas técnicas para múltiples productos y servicios.

Sin embargo toda esta normativa ha tenido hasta ahora un escaso impacto en la realidad de la accesibilidad en nuestro país, menor aún si pretendemos alcanzar una aplicación práctica del concepto de Accesibilidad Integral.

Ya hemos comentado antes que la oportunidad de esta guía surge precisamente por la existencia de una situación de importante desarrollo tecnológico, importante desarrollo legislativo y normativo (aunque falta mucho por investigar y desarrollar), pero existe una escasa aplicación práctica de todo ello, debido posiblemente a un gran desconocimiento general de esta materia entre las personas con responsabilidad para acometer la accesibilidad en los espacios, productos y servicios concretos. Esperamos con esta guía poder ayudar a aquéllos que muestran un claro interés por incorporar la accesibilidad en sus dependencias y actividades.

La Accesibilidad en la Ley 51/2003

No obstante hace ahora un año ha aparecido la nueva Ley 51/2003 sobre igualdad de oportunidades, no-discriminación y accesibilidad universal, de ámbito estatal. Esta ley considera discriminatoria la falta de accesibilidad y fija plazos para hacer obligatorias las que denomina “Condiciones básicas de accesibilidad y no-discriminación”.

La ley establece que se entenderá que se vulnera el derecho a la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad cuando se produzcan discriminaciones directas o indirectas, acosos, incumplimiento de las exigencias de accesibilidad y de realizar ajustes razonables, así como el incumplimiento de las medidas de acción positiva legalmente establecidas.

A continuación, la ley aclara que existirá discriminación indirecta cuando una disposición legal o reglamentaria, una cláusula convencional o contractual, un pacto individual, una decisión unilateral o un criterio o práctica, o bien un entorno, producto o servicio, aparentemente neutros, puedan ocasionar una desventaja particular a una persona respecto de otras por razón de discapacidad, siempre que objetivamente no respondan a una finalidad legítima y que los medios para la consecución de esta finalidad no sean adecuados y necesarios.

Los poderes públicos podrán establecer medidas contra la discriminación y medidas de acción positiva para garantizar el derecho a la igualdad de oportunidades a las personas con discapacidad.

La ley establece que [en el futuro] se podrán desarrollar medidas contra la discriminación que podrán consistir [entre otras] en exigencias de accesibilidad y exigencias de eliminación de obstáculos y de realizar ajustes razonables. Las exigencias de accesibilidad las define la ley como “los requisitos que deben cumplir los entornos, productos y servicios, así como las condiciones de no discriminación en normas, criterios y prácticas, con arreglo a los principios de accesibilidad universal de diseño para todos”.

Las medidas de ajuste razonable las define esta ley como “medidas de adecuación del ambiente físico, social y actitudinal a las necesidades específicas de las personas con discapacidad que, de forma eficaz y práctica y sin que suponga una carga desproporcionada, faciliten la accesibilidad o participación de una persona con discapacidad en igualdad de condiciones que el resto de los ciudadanos”.

La propia ley indica que para determinar si una carga es o no proporcionada se tendrán en cuenta los costes de la medida, los efectos discriminatorios que suponga para las personas con discapacidad su no-adopción, la estructura y características de la persona, entidad u organización que ha de ponerla en práctica y la posibilidad que tenga de obtener financiación oficial o cualquier otra ayuda. Señalando a continuación que las administraciones públicas podrán establecer un régimen de ayudas públicas para contribuir a sufragar los costes derivados de la obligación de realizar ajustes razonables.

Entre las medidas de acción positiva, la ley señala que éstas, entre otras, podrán consistir en apoyos complementarios y normas, criterios y prácticas más favorables. Los apoyos complementarios podrán ser ayudas económicas, ayudas técnicas, asistencia personal, servicios especializados y ayudas y servicios auxiliares para la comunicación.

Las Condiciones Básicas de Accesibilidad y no-discriminación

A todas estas ventajas que hasta aquí hemos trascrito, la ley añade el artículo 10, el cual resulta especialmente importante desde el punto de vista del proceso que pueda seguir la exigibilidad de la accesibilidad que parece plantear esta ley. Este artículo 10 identifica lo que la ley denomina “Condiciones básicas de accesibilidad y no-discriminación” que tendrán la condición de mínimos y, por tanto, el Gobierno pretende hacer obligatorias en las Comunidades Autónomas de todo el Estado español. Los ámbitos o áreas a las que serán aplicables serán:

a)    Telecomunicaciones y sociedad de la información.

b)    Espacios públicos urbanizados, infraestructuras y edificación.

c)     Transportes

d)    Bienes y servicios a disposición del público.

e)    Relaciones con las administraciones públicas.

 

Estas condiciones básicas establecerán para cada ámbito o área medidas concretas para prevenir o suprimir discriminaciones, y para compensar desventajas o dificultades. Según la propia ley se incluirán disposiciones sobre, al menos, los siguientes aspectos:

a)           Exigencias de accesibilidad de los edificios y entornos, de los instrumentos, equipos y tecnologías, y de los bienes y productos utilizados en el sector o área. En particular la supresión de barreras a las instalaciones y la adaptación de equipos e instrumentos.

b)           Condiciones más favorables en el acceso, participación y utilización de los recursos de cada ámbito o área y condiciones de no-discriminación en normas, criterios y prácticas.

c)            Apoyos complementarios, tales como ayudas económicas, tecnologías de apoyo, servicios o tratamientos especializados y otros servicios personales. En particular, ayudas y servicios auxiliares para la comunicación, como sistemas aumentativos y alternativos, sistemas de apoyo en la comunicación oral y lengua de signos u otros dispositivos que permitan la comunicación.

d)            La adopción de normas internas en las empresas y centros que promuevan y estimulen la eliminación de desventajas o situaciones generales de discriminación a las personas con discapacidad.

e)            Planes y calendarios para la implantación de las exigencias de accesibilidad y para el establecimiento de las condiciones más favorables y de no-discriminación.

f)             Medios y recursos humanos y materiales para la promoción de la accesibilidad y la no-discriminación en el ámbito de que se trate.

 

Además, esta norma establece en sus Disposiciones Finales los plazos en los que estas Condiciones Básicas de Accesibilidad y No-Discriminación serán obligatorias, fijándose estos plazos de manera diferenciada para cada uno de los ámbitos o áreas expuestos anteriormente. Estos plazos van desde los 2 años hasta los 17 años desde la publicación de la ley en diciembre de 2003 (a lo largo de los distintos capítulos de esta guía iremos presentando estos plazos).

En consecuencia, podemos decir que, pese a que la ley contiene aspectos verdaderamente interesantes en materia de accesibilidad, que hemos descrito hasta aquí, quedarán postergados en el tiempo, pese a sus buenas intenciones, por efecto de estos plazos y por efecto de la necesidad de que se publiquen los múltiples reglamentos que harán de esta ley una realidad. Además, será necesario resolver el conflicto de competencias entre el Gobierno y las Comunidades Autónomas en materia de accesibilidad, ya que hasta el momento la competencia en esta materia es exclusiva de estas últimas.

Ante esta nueva ley,  la sensación generalizada en el sector es que poco va a cambiar el panorama de la accesibilidad en España como efecto directo de esta ley, al menos en los próximos 10 años, si es que se cumplen los compromisos que deberán atenderse en este tiempo.

Mientras tanto, esperamos que esta guía ayude a las personas interesadas en este campo a aumentar su cultura sobre accesibilidad y el uso adecuado de las ayudas técnicas y que, nos inculque a todos una mayor conciencia de que otro diseño es posible. Confiemos pues en que esta publicación sirva para acercarnos lo más posible a un entorno que se torne universal y capacitante sin que haya que esperar a que se cumplan largos plazos. La accesibilidad debe depender más de nuestra voluntad que de cualquier exigencia legal. Todos nos merecemos un entorno más cómodo y seguro.

 

Marzo del 2005



[1] J. Vidal García Alonso; Jaime Prat Pastor;  Cristina Rodríguez-Porrero Miret; Javier Sánchez Lacuesta y Pedro Vera Luna (Coordinadores). El Libro Blanco de la I+D+i al Servicio de las Personas con Discapacidad y las Personas Mayores. Valencia: IBV, 2003.

[2] Organización Mundial de la Salud. Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF). Madrid: IMSERSO, 2001.

[3] Se recomienda visitar el sitio del Centro para el Diseño Universal (Center for Universal Design) de la Universidad de Carolina del Norte en los Estados Unidos de América: http://design.ncsu.edu:8120/cud/